La producción de la Química Básica cayó un 3,7% en 2025 en España, un retroceso que golpea de lleno a un segmento con fuerte peso en el polo petroquímico de Tarragona y que ya acumula un descenso del 12,9% desde 2019. La patronal del sector sitúa en los costes energéticos el principal factor de esta pérdida de actividad y avisa del riesgo de desinversión si no se adoptan medidas urgentes.
La Química Básica concentra el 33,7% de toda la producción del sector químico español. Pese al comportamiento más estable de otras ramas, el balance de 2025 vuelve a reflejar la debilidad de este bloque industrial, muy expuesto al precio de la energía y a la evolución de la demanda exterior.
"En términos generales, se mantuvo un crecimiento estable en los sectores de Química de Consumo y Farmaquímica, la Química Básica volvió a acusar la debilidad de la demanda internacional, fundamentalmente europea, en sectores clave como la automoción o la construcción" - informe de la patronal química
La energía vuelve a marcar el retroceso
El 50% de las empresas consultadas atribuye la caída de la producción a los costes energéticos. Otro 20% la vincula a la bajada de la demanda. La regulación y la sobrecapacidad instalada aparecen después, con un 10% de respuestas en cada caso.
La patronal sostiene que la pérdida de competitividad sigue muy ligada al precio del gas y de la electricidad en Europa. En el caso del gas, indica que Estados Unidos mantiene precios entre cuatro y cinco veces inferiores a los del mercado europeo de referencia TTF, mientras que China accede a esta energía con precios medios un 30% más bajos que los europeos.
En electricidad, la diferencia también es notable. Estados Unidos y China registran precios medios finales para la industria de entre 80 y 110 euros por MWh, frente a los 179 euros por MWh de media industrial en la UE en el primer semestre de 2025. Dentro del mercado comunitario, la horquilla fue desde 73 euros por MWh en Finlandia hasta 240 euros por MWh en Italia.
"Caracterizada por su alta demanda energética, la Química Básica sigue arrastrando un grave problema de competitividad por los desproporcionados precios del gas y la electricidad que Europa afronta en los últimos años, particularmente desde la crisis de Ucrania" - informe de la patronal química
Presión exterior y cierres en Europa
La organización empresarial añade otros factores de presión sobre la industria europea. Entre ellos cita la sobrecapacidad global instalada, especialmente en China, las prácticas comerciales desleales en forma de dumping y subvenciones, así como el diferencial de presión regulatoria vinculado a las políticas climáticas.
Desde 2022, la industria química básica europea ha cerrado 126 plantas y ha perdido 37 millones de toneladas de capacidad de producción, una cifra equivalente al 9% de la capacidad instalada. En este contexto, la Comisión Europea ha declarado estratégico este segmento con la puesta en marcha de la Alianza de Productos Químicos Críticos.
"Todo ello configura un contexto especialmente adverso para las industrias básicas y estratégicas europeas, que exige la activación urgente de medidas a escala comunitaria y nacional" - informe de la patronal química
Reclamo de medidas urgentes
La patronal considera que España ha amortiguado parcialmente este deterioro respecto a otros países comunitarios por la expectativa de precios energéticos más competitivos, apoyada en la base de generación renovable y en el mejor comportamiento de la economía. Aun así, avisa de que la tendencia seguirá a la baja si no se aplican medidas de choque.
Entre las demandas planteadas figuran reformas estructurales sobre la electricidad y el gas. En el primer caso reclama actuar sobre fiscalidad, peajes de acceso, servicios de ajuste y compensaciones por emisiones indirectas de CO2. En el segundo, pide desarrollar el Estatuto de Consumidores Gasintensivos para abaratar el precio final de la energía.
También plantea simplificar la regulación que afecta a la industria química, acelerar y reforzar las medidas de defensa comercial y desarrollar modelos de contratos por diferencias de carbono para favorecer inversiones ligadas a la neutralidad climática.
El conjunto del sector aguanta por exportaciones
En paralelo a la caída de la Química Básica, el conjunto del sector químico español cerró 2025 con una facturación de 85.417 millones de euros, un 0,1% menos que el año anterior. La producción total creció un 1,3%, pero la bajada de precios del 1,6% acabó anulando ese avance y redujo la cifra de negocio.
Las exportaciones alcanzaron 62.926 millones de euros, un 6,4% más, lo que consolidó al químico como primer sector exportador de la industria española, con el 18% de las mercancías vendidas en mercados exteriores. Por detrás quedaron la automoción, con el 16,1%, y la industria alimentaria, con el 15,2%.
La industria química obtiene el 73,7% de su cifra de negocio en mercados internacionales. El 56% de las exportaciones tuvo como destino países de la Unión Europea. Los principales mercados comunitarios fueron Francia con el 9,6%, Alemania con el 8,9% y Países Bajos con el 7,1%. Fuera de la UE destacaron Estados Unidos con el 4,9%, Suiza con el 3,6% y China con el 3,3%.
Las importaciones crecieron un 7,7% en 2025, hasta 66.852 millones de euros. Los principales países de origen fueron Estados Unidos con el 12,7%, Alemania con el 12,6% y Francia con el 10%, mientras que China ocupó la sexta posición con el 5,9%. Con este escenario, el foco del sector sigue puesto en la Química Básica, una actividad clave en enclaves industriales como Tarragona y cada vez más condicionada por el coste de producir en Europa.