Los camiones están implicados en el 41,7% de los accidentes graves registrados en los tramos de la AP 7 en Tarragona, aunque representan el 29,9% del tráfico total. La presión del transporte pesado sobre esta autopista vuelve a quedar reflejada en el Mapa de risc a la xarxa viària de les comarques de Tarragona, que analiza el periodo comprendido entre 2022 y 2024.
El informe, elaborado a partir de 97 accidentes con víctimas mortales o heridos graves en la red viaria tarraconense, sitúa algunos de los puntos más sensibles en la AP 7 y también en carreteras convencionales con un peso destacado del tráfico pesado. Tarragona aparece además como la segunda provincia con mayor porcentaje de accidentes graves de vehículos pesados en la AP 7, por detrás de Girona, con un 53,3%, y por delante de Barcelona, con un 38,7%.
Dos tramos de la AP 7 concentran buena parte del riesgo
Uno de los datos más relevantes se localiza en el tramo de la AP 7 entre el enlace de Vilafranca y el de Altafulla, de 39,5 kilómetros. En ese recorrido, el 62% de los accidentes graves corresponden a camiones, una proporción muy superior a la media del conjunto de la autopista en la demarcación.
También destaca el tramo entre Cambrils y Tortosa, de 54,7 kilómetros, donde el 43% de los accidentes graves cuentan con la presencia de vehículos pesados. Son dos sectores especialmente vigilados dentro de una vía que sigue absorbiendo una parte muy importante de la movilidad de largo recorrido en Tarragona.
La N 340 en Torredembarra y dos carreteras del Camp, bajo foco
Fuera de la autopista, la N 340 a su paso por Torredembarra figura como el punto con más accidentes graves de vehículos pesados de toda la provincia. El mapa también sitúa a la T 312 entre Cambrils y Montbrió del Camp, en un tramo de 8,3 kilómetros, como el tercer punto con mayor concentración de siniestros con camiones.
En paralelo, la T 314 entre Cambrils y Reus, con 7,3 kilómetros, aparece como el sexto tramo con más riesgo de sufrir un accidente con cualquier tipo de vehículo en toda Cataluña. La combinación de tráfico local, movilidad metropolitana y circulación de pesados mantiene este eje entre los más sensibles del territorio.
El RACC apunta al fin de los peajes y reclama ampliar capacidad
"La problemática viene causada sobre todo por la liberación de los peajes" - Josep Mateu, presidente del RACC
El presidente del RACC sostiene que la AP 7 soporta actualmente una demanda por encima de su capacidad. En esa línea, reclama más recursos para facilitar la circulación del transporte profesional.
"Hay que dar más herramientas para que los transportistas puedan circular con mayor comodidad por la autopista" - Josep Mateu, presidente del RACC
Mateu insiste en que la infraestructura requiere actuaciones de mayor calado. A su juicio, la situación no se resolverá solo con medidas de gestión del tráfico.
"Se le está pidiendo mucho más de lo que puede dar, y eso requiere de inversión en ampliación de carriles, en mantenimiento, en nuevas entradas y salidas, en enlaces diferentes... y eso a corto plazo no lo tendremos, por eso se implementan medidas para mejorar en el día a día, pero al final la AP 7 se tendrá que ampliar" - Josep Mateu, presidente del RACC
Trànsit defiende las medidas de control y rebaja de la mortalidad
El Servei Català de Trànsit ha desplegado medidas de inteligencia artificial, velocidad variable y control por radares con el objetivo de reducir la siniestralidad de camiones. Desde el servicio territorial de Tarragona se pone el acento en la evolución de la mortalidad y en el refuerzo de la vigilancia sobre los excesos de velocidad.
"Estamos satisfechos porque se ha reducido el número de fallecimientos; también quiero poner en valor el trabajo que hace el Servei Català de Trànsit con los diez radares en remolque que verifican y controlan los excesos de velocidad" - Albert Raül, jefe del Servei Territorial de Trànsit de Tarragona
Raül remarca además que, pese al elevado volumen de circulación, la autopista mantiene mejores registros que otras vías interurbanas.
"La AP 7 es una vía segura porque, a pesar de que tiene mucho tráfico, la siniestralidad es pequeña en comparación con las vías convencionales" - Albert Raül, jefe del Servei Territorial de Trànsit de Tarragona
El diagnóstico deja una doble lectura en Tarragona. La AP 7 concentra una parte muy relevante de los accidentes graves con camiones y varios tramos siguen bajo presión, pero al mismo tiempo continúa siendo el gran eje sobre el que se apoyan las medidas de regulación y control para contener una siniestralidad que preocupa especialmente en el transporte pesado.