El rafting en el Noguera Pallaresa cumple este año 40 años desde el arranque de la actividad turística en el río, convertido hoy en uno de los grandes motores del turismo activo del Pallars Sobirà. Cuatro décadas después de aquellas primeras bajadas comerciales, la comarca ha consolidado un modelo que ha acabado marcando el desarrollo del sector en el conjunto de Lleida.
La historia moderna de esta actividad se remonta a 1986, cuando Christian Pecquerie llegó a Sort para participar en la puesta en marcha de la primera empresa de rafting a este lado del Pirineo, impulsada por varios empresarios entre los que figuraba Xavier Gabriel. Aquella firma pasó a llamarse después Aventur. Apenas cinco meses más tarde, Flòrido Dolcet fundó Rubber River, que hoy es la empresa más antigua del Estado que sigue en activo en la especialidad del rafting.
Un río clave para el turismo activo del Pirineo
El Noguera Pallaresa tiene 146 kilómetros, de los que 40 son navegables sin interrupción, una característica que ha sido determinante para convertirlo en referencia. Los descensos en barca se realizan desde mediados de marzo hasta mediados de octubre, en parte gracias a los convenios con Endesa, que regula el caudal aguas arriba de Llavorsí.
"El Pallaresa es el paraíso del rafting" - Christian Pecquerie
Carles Rabaneda, propietario de Roc Roi, subraya además otra ventaja práctica del trazado. La existencia de una carretera paralela al río facilita la logística de una actividad que depende tanto del acceso como de la movilidad de los equipos. Rabaneda también remarca la importancia del convenio entre el Consell Comarcal del Pallars Sobirà y Endesa para asegurar el caudal.
De una actividad incipiente a una industria consolidada
Los inicios fueron modestos. Flòrido Dolcet recuerda que en aquella etapa inicial solían trabajar por Navidad y los fines de semana, lejos del volumen actual. En 1986, el Pallars Sobirà tenía 5.438 habitantes. Cuarenta años después, la comarca alcanza los 7.332.
"Solíamos trabajar por Navidad y los fines de semana" - Flòrido Dolcet, fundador de Rubber River
La evolución del sector ha sido notable en toda la demarcación. Con cifras de 2025, el turismo activo genera 113 millones de euros de volumen de negocio en el conjunto de Lleida, 37 millones más que hace diez años. En la provincia hay más de 270 empresas dedicadas a este ámbito y una sesentena se concentran en el Pallars Sobirà. Entre todas ofertan 50 actividades por tierra, agua y aire y mantienen unos 1.800 puestos de trabajo, una cifra estable durante la última década.
Una comarca que ha servido de modelo
El arraigo del rafting y de otras actividades de aventura ha hecho del Pallars Sobirà una referencia para otros territorios. Flòrido Dolcet sostiene que la comarca ha sido el espejo de otros destinos y que desde hace años la toman como modelo. En paralelo, el Pirineo leridano ha reforzado su proyección exterior con otros escenarios vinculados al deporte de aguas bravas, como el Segre en La Seu d"Urgell, una de las sedes de los Juegos Olímpicos de 1992.
"La naturaleza es nuestro ADN" - Juli Alegre, director del Patronato de Turismo de la Diputación
Juli Alegre añade que el gran éxito del territorio está en su medio natural, una idea que también comparten los pioneros del sector. Pecquerie, residente en Montardit y vinculado al proyecto desde 1986, señala que el río ha cambiado con el paso de los años y que se han extraído piedras, lo que ha modificado su comportamiento. A su juicio, antes no era tan técnico y ahora es excepcional.
Entre el crecimiento y la preservación del entorno
La relación entre el negocio turístico y el paisaje sigue siendo una de las claves del debate en la comarca. Pecquerie explica que siempre defendió desarrollar más el aspecto deportivo del Noguera Pallaresa, aunque admite que algo ha faltado en ese terreno. Al mismo tiempo, se pregunta si siempre es bueno seguir creciendo en un territorio que mantiene como principal valor su carácter natural.
La efeméride de este año llega con un sector maduro, extendido y con impacto económico en toda Lleida, pero con el mismo eje que en 1986. Un río singular, una comarca de montaña y una actividad que encontró en Sort y en Llavorsí uno de sus escenarios más estables y reconocibles.