La autopista AP-7 cuenta desde este jueves con diez radares móviles en funcionamiento a lo largo de sus 344 kilómetros, entre la Jonquera y Ulldecona. Seis nuevos dispositivos se suman a los cuatro ya existentes, con el objetivo de reforzar el control de velocidad en toda la vía.
Refuerzo del control de velocidad en toda la AP-7
Los nuevos radares móviles se instalarán en puntos estratégicos y su ubicación cambiará cada uno o dos meses. El Servei Català de Trànsit ha confirmado que la decisión sobre dónde se colocarán cada semana se tomará en coordinación con los Mossos d"Esquadra. El tramo entre el Papiol y Parets del Vallès, donde el límite es de 100 kilómetros por hora, será uno de los puntos bajo vigilancia específica.
"El límite actual entre el Papiol y Parets del Vallès es de 100 kilómetros por hora. Si colocamos el carro, podemos controlar su cumplimiento" - Ramon Lamiel, Servei Català de Trànsit
Según los datos de Trànsit, durante los primeros días de funcionamiento de los radares, una media del 5% de los vehículos sancionados superaba el límite de velocidad. Dos semanas después, la cifra se redujo al 2%.
Balance de sanciones y vehículos controlados
Durante 2025, con los primeros cuatro radares, se controlaron 11 millones de vehículos y se tramitaron 585.000 sanciones. La consellera de Interior, Núria Parlon, ha destacado la importancia de los nuevos dispositivos para asegurar el cumplimiento de las limitaciones de velocidad en toda la autopista.
"Este jueves se han movilizado ya los seis nuevos radares móviles que permitirán asegurar el cumplimiento de las limitaciones de velocidad y controlar los 344 kilómetros de autopista" - Núria Parlon, consellera de Interior
Controles reforzados a camiones y puntos de inspección
El incremento del tráfico de camiones desde el fin de los peajes ha motivado un refuerzo en la vigilancia de los vehículos de transporte de mercancías. Se ampliarán los macrocontroles a camiones con más intensidad y en cualquier franja horaria, revisando que los conductores respeten los tiempos de conducción y descanso establecidos por la normativa.
Las inspecciones se realizan en puntos como el antiguo peaje de Martorell o el de la Roca, donde hay espacio suficiente para detener los vehículos pesados. Núria Parlon ha subrayado la necesidad de una vigilancia exhaustiva sobre los camiones, ya que protagonizan una parte significativa de los accidentes y retenciones en la AP-7.
"Se colocarán en los puntos más sensibles, donde hay más siniestralidad" - Ramon Lamiel, Servei Català de Trànsit
La estrategia de control busca reducir la siniestralidad y mejorar la fluidez del tráfico en una de las principales arterias viarias de Cataluña.