El precio medio de la vivienda en la ciudad de Girona ha alcanzado los 2.449 euros por metro cuadrado en el primer trimestre del año, tras encadenar nuevas subidas tanto respecto al cierre de 2023 como en comparación con hace un año. El incremento en la capital gerundense ha sido del 3,9% en tasa trimestral y del 12,2% en términos interanuales.
La evolución también mantiene la presión en el conjunto de la provincia. El precio medio se sitúa en 2.069 euros por metro cuadrado, con una subida del 1,7% respecto al trimestre anterior y un aumento del 12,6% en un año.
Girona se consolida entre los mercados más caros de Cataluña
La ciudad de Girona es la segunda demarcación más cara de Cataluña en precio de vivienda, solo por detrás de Barcelona, donde el valor medio alcanza los 2.772 euros por metro cuadrado. Queda por delante de Tarragona, con 1.766 euros, y de Lleida, con 1.238 euros por metro cuadrado.
La referencia confirma la fortaleza del mercado gerundense en un contexto de encarecimiento sostenido, tanto en la capital como en el resto de la provincia.
Más esfuerzo para acceder a una hipoteca
El aumento de los precios también se traslada al esfuerzo económico que deben asumir los compradores. En la provincia de Girona, el pago del primer año de una hipoteca que financie el 80% del valor de una vivienda tipo exige el 35% de la renta disponible. En la capital, ese esfuerzo sube hasta el 37,9% de la renta disponible.
La hipoteca media en la provincia se sitúa en 173.700 euros, por encima de la media estatal, fijada en 164.729 euros. Girona figura así entre las provincias con los importes hipotecarios más elevados de España, solo superada por Baleares, Madrid, Málaga, Barcelona y Guipúzcoa.
También la cuota mensual se mantiene por encima de la referencia española. En la provincia de Girona, la letra media de la hipoteca alcanza los 881 euros al mes, frente a los 797 euros de media en el conjunto del Estado.
El sector de la construcción alerta del aumento de costes
A este escenario se suma el impacto de los costes de producción. La Unió d"Empresaris de la Construcció de Girona estima que la escalada de la energía y de los carburantes está encareciendo la actividad constructora entre un 8% y un 10%.
Ese sobrecoste añade más presión a un mercado que sigue tensionado en la capital y en buena parte de la demarcación, con precios al alza y un acceso a la financiación cada vez más exigente para los hogares.