Las obras de emergencia en Rodalies han permitido eliminar 78 limitaciones de velocidad desde marzo, aunque la red sigue acumulando 179 restricciones en distintos puntos de la infraestructura ferroviaria catalana. El volumen de incidencias sobre la circulación continúa teniendo impacto directo en el servicio, especialmente en la línea R4, donde el Gobierno admite un retraso sistemático de entre 10 y 15 minutos.
La situación llega meses después del accidente de Gelida, a partir del cual se revisó el estado de la red y se aceleraron actuaciones urgentes. Desde entonces, también se han incorporado 41 limitaciones de velocidad por elementos sobrevenidos, lo que mantiene elevada la cifra total de restricciones pese a los trabajos ejecutados.
Más restricciones que antes del accidente de Gelida
Antes del siniestro había 95 limitaciones de velocidad en la red. En la actualidad, tras las revisiones y medidas adoptadas, hay 84 más. Ese incremento responde al diagnóstico realizado después del accidente, cuando se detectaron 31 tramos de actuación inmediata y 130 taludes que requieren medidas de mitigación con limitaciones temporales de velocidad.
El objetivo de estas restricciones es mantener la circulación con condiciones de seguridad mientras avanzan las obras de estabilización, reparación y refuerzo en distintos puntos de la infraestructura. La consecuencia, sin embargo, sigue siendo una pérdida de regularidad en varios servicios de Rodalies.
La R4 arrastra retrasos constantes
Renfe está programando el 94 % de las circulaciones previas al accidente, lo que equivale a 846 circulaciones diarias. Aun así, el efecto de las limitaciones de velocidad sigue siendo visible en la explotación diaria, sobre todo en la R4, donde se reconoce ese retraso habitual de entre 10 y 15 minutos.
Para contener las incidencias en cadena y evitar una mayor degradación del servicio, se han situado trenes y maquinistas de refuerzo en las cabeceras. La medida busca absorber parte de las alteraciones y reducir el riesgo de que una demora puntual termine afectando a más convoyes a lo largo de la jornada.
Obras en Rubí y tala de árboles en la red
Uno de los puntos más delicados se encuentra en los túneles de Rubí, donde se trabaja en un tramo crítico de 60 metros. Esta intervención obliga a cortar el tráfico de mercancías durante siete semanas, dentro del paquete de actuaciones abiertas para corregir problemas detectados en la infraestructura.
En paralelo, desde enero se han talado 13.600 árboles en la red ferroviaria. Estas tareas forman parte de los trabajos preventivos y de emergencia activados para reducir riesgos sobre vías, taludes y zonas próximas al trazado.
107 millones para actuaciones de emergencia
El presupuesto movilizado para este conjunto de intervenciones asciende a 107 millones de euros. La financiación procede de contratos de emergencia vinculados al temporal Harry, que permitió activar obras urgentes en distintos puntos de la red.
La previsión operativa mantiene casi la totalidad de las circulaciones recuperadas, pero el servicio sigue condicionado por un número de restricciones muy superior al de antes del accidente de Gelida. Mientras avanzan las obras y se corrigen los puntos más sensibles, Rodalies continúa funcionando con márgenes ajustados y con afectaciones que todavía se dejan notar en el día a día de miles de viajeros.