Mont-roig del Camp y Vandellòs superaron en algún momento de 2024 el límite legal de nitratos en el agua de consumo, fijado en 50 mg/l, según el mapa interactivo difundido por Greenpeace sobre la situación en España. La organización sostiene que, al rebasarse ese umbral, el agua del grifo dejó de ser segura para el consumo en ambos municipios de la provincia de Tarragona.
La entidad cifra en 332 los municipios españoles que registraron durante 2024 concentraciones de nitratos por encima del máximo legal. En esos casos, considera que se imposibilitó el consumo seguro de agua. Además, plantea rebajar el límite legal actual y situarlo en 6 mg/l.
Tarragona concentra municipios en nivel rojo y amarillo
En la demarcación de Tarragona, Greenpeace sitúa en nivel rojo a los municipios con concentraciones de entre 30 y 50 mg/l, una franja que define como punto crítico dentro de la legislación vigente. En esa categoría aparecen Ulldecona, La Galera, Santa Bàrbara, Móra la Nova, Falset, Marçà, Les Borges del Camp, Reus, La Pobla de Mafumet, Els Pallaresos, La Secuita, Renau, La Riera de Gaià, La Pobla de Montornès, Albinyana, Santa Oliva, El Vendrell, Castellet i la Gornal, Puigpelat, Bràfim, Vallmoll, Valls, El Milà, Figuerola del Camp, Cabra del Camp y Prat de Comte.
El nivel amarillo agrupa concentraciones de entre 6 y 30 mg/l, valores que la organización considera superiores a lo recomendado para la salud. En Tarragona figuran en esa franja Alcanar, Sant Rafael del Riu, La Ràpita, Amposta, Godall, Freginals, Masdenverge, Sant Jaume d"Enveja, L"Aldea, Tortosa, L"Ampolla, Roquetes, Alfara de Carles, Alcover, Xerta, El Perelló, L"Ametlla de Mar, Colldejou, Cambrils, Montbrió del Camp, Riudoms, Salou, Vila-seca, La Canonja, Tarragona, Constantí, Creixell, La Nou de Gaià, Vespella de Gaià, Perafort, Roda de Berà, Salomó, Bonastre, Calafell, L"Arboç, Cunit, Bellvei, La Bisbal del Penedès, La Juncosa del Montmell, Rodonyà, Masllorenç, La Selva del Camp, Almoster y Castellvell del Camp.
El umbral legal y el recomendado
La organización ecologista diferencia tres escenarios. Por un lado, los municipios que superan los 50 mg/l y rebasan el límite legal. Por otro, los que se mueven entre 30 y 50 mg/l, considerados críticos. Y, además, los que presentan entre 6 y 30 mg/l, por encima del nivel que recomienda para proteger la salud. El resto de municipios queda por debajo de 6 mg/l o no dispone de datos suficientes.
Greenpeace defiende que el límite legal de 50 mg/l debería reducirse de forma notable hasta los 6 mg/l. Ese planteamiento endurece de forma clara el criterio actual y amplía el número de localidades bajo vigilancia por la presencia de nitratos en el agua de abastecimiento.
Agricultura intensiva y ganadería en el foco
El Ministerio para la Transición Ecológica atribuye la principal causa de esta contaminación a la agricultura intensiva y al uso masivo de fertilizantes aplicados en el terreno. Greenpeace añade el impacto de las macrogranjas, por la gran cantidad de estiércol que generan, junto con el empleo de fertilizantes sintéticos.
En el plano europeo, los datos citados por la organización apuntan a que el 81% de la aportación del nitrógeno agrícola a los sistemas acuáticos procede de forma directa o indirecta de la ganadería. Ese contexto sitúa de nuevo el debate sobre la calidad del agua de consumo en varios municipios tarraconenses, con dos localidades por encima del máximo legal y decenas más en niveles que la entidad considera preocupantes.