Gmail ofrece un sistema que permite a los usuarios identificar qué compañía ha compartido sus datos personales mediante el uso de alias en la dirección de correo electrónico. Esta función, disponible para cualquier cuenta, consiste en añadir texto tras el nombre del usuario y antes del símbolo arroba. Por ejemplo, [email protected].
Cómo funciona el alias en Gmail
El sistema reconoce cualquier correo enviado a una dirección con alias como válido y lo redirige automáticamente a la cuenta principal. No es necesario crear nuevas cuentas ni existen riesgos de seguridad al utilizar alias, ya que solo se modifica el identificador antes del símbolo arroba. El método no requiere configuraciones avanzadas ni conocimientos técnicos.
En caso de recibir spam dirigido a una dirección con alias, se puede deducir que la filtración o venta de datos provino de la plataforma donde se usó ese alias. Gmail permite filtrar correos de forma automática según el alias, facilitando la gestión de mensajes no deseados o sospechosos.
Limitaciones y rastreabilidad
Algunas compañías eliminan de manera automática los alias al procesar las direcciones de correo, lo que dificulta la rastreabilidad y el seguimiento de posibles filtraciones. Sin embargo, el uso de alias no altera la dirección principal del usuario ni afecta el funcionamiento del correo electrónico. Todos los correos con alias se redirigen a la bandeja de entrada habitual.
Alternativas con cuentas temporales
Además del sistema de alias, existen cuentas de correo temporales que proporcionan direcciones válidas durante un periodo de 10 minutos a 24 horas. Estos servicios generan direcciones aleatorias para recibir mensajes durante un tiempo limitado y permiten acceder a códigos de verificación o realizar registros sin exponer el correo personal.
Al emplear correos temporales, la dirección principal no queda almacenada en bases de datos de terceros. Esta opción resulta útil para quienes buscan mayor privacidad en registros puntuales o pruebas de servicios digitales.