La antigua estación de autobuses de Lleida ha cerrado definitivamente sus puertas después de décadas de servicio y el pasado domingo fue la última jornada de actividad en estas instalaciones. Desde este lunes, todas las líneas operan ya desde la nueva estación situada en Príncep de Viana.
El cambio se ha completado tras varias semanas de transición, en las que ambos espacios han funcionado de forma paralela para facilitar el traslado de rutas y usuarios. La Paeria sostiene que el proceso se ha desarrollado sin incidencias graves, más allá de algunas situaciones puntuales de movilidad detectadas durante la adaptación.
El servicio queda concentrado en Príncep de Viana
La nueva estación asume desde hoy la totalidad de la operativa de autobuses, una vez concluido el cierre del antiguo recinto. El traslado progresivo ha permitido mantener el servicio mientras se completaba el cambio de ubicación.
Con este paso, Lleida deja atrás una infraestructura que ha sido durante años uno de los puntos de referencia del transporte interurbano en la ciudad. El cierre pone fin a una etapa y abre otra en la organización de la movilidad vinculada al autobús.
Sin uso inmediato para el antiguo recinto
Por ahora, no hay previsto ningún uso a corto plazo para la antigua estación. El Ayuntamiento de Lleida ha puesto en marcha un concurso de ideas para decidir el futuro del espacio, con la intención de definir una nueva utilidad para este ámbito urbano.
El objetivo del proyecto es concretar un equipamiento multifuncional que pueda acoger usos sociales, culturales o de servicios. El concurso arquitectónico incorporará además las propuestas recogidas previamente en un proceso participativo abierto a la ciudadanía.
La elección del proyecto, a final de año
La previsión municipal es escoger la propuesta ganadora a finales de este año. Hasta entonces, el antiguo recinto queda a la espera de una redefinición urbanística que marcará su próxima etapa, mientras la actividad de autobuses queda ya centralizada de forma definitiva en Príncep de Viana.