El pleno de la Diputación de Lleida aprobó este jueves por unanimidad el Pla Econòmic de Cooperació para la campaña agraria de este año, con una dotación de 600.000 euros destinada a sufragar la contratación y el mantenimiento de temporeros en distintos municipios de la demarcación.
La partida servirá para cubrir recursos vinculados a la atención de los trabajadores de temporada, entre ellos alojamiento, duchas o servicio de comedor, en un momento en el que varios ayuntamientos vuelven a preparar el dispositivo de acogida y seguimiento de la campaña de la fruta.
La Paeria concentra la mayor asignación
Dentro del reparto aprobado, la Paeria de Lleida recibirá 195.000 euros, la cuantía más elevada de la partida. El resto, 405.000 euros, se distribuirá entre otros ayuntamientos, sobre todo del Baix Segre, donde la campaña agraria tiene un peso especialmente relevante.
La distribución de esos fondos se hará a partir de tres criterios. El 70% dependerá de las hectáreas en producción previstas en 2025 de cultivos como albaricoques, cerezos, nectarinas, plataneras, melocotoneros, manzanos, perales y ciruelos. Otro 25% se asignará en función del número de contratos suscritos el año pasado. El 5% restante se calculará según el número de plazas de albergues y espacios de selección de titularidad pública.
Apoyo también al Consell del Segrià
El acuerdo incluye además una ayuda de más de 70.000 euros para el Consell del Segrià, con el objetivo de garantizar la seguridad en el despliegue de los trabajadores durante la campaña.
La aprobación salió adelante con el voto favorable de todos los grupos, aunque durante el debate el diputado del PP Joan Simeon expresó su disconformidad con que la ayuda más importante se asigne al Ayuntamiento de Lleida. Pese a esa crítica, el plan quedó validado y permitirá activar los recursos económicos con los que las administraciones locales afrontan uno de los periodos de mayor presión asistencial y organizativa en las comarcas frutícolas de Ponent.