Encontrar aparcamiento en Salt se ha convertido en un problema diario para conductores, vecinos y clientes de comercios, mientras el Ayuntamiento ha puesto en marcha nuevos proyectos urbanísticos que afectarán también a plazas de estacionamiento en varios puntos del municipio.
La falta de sitio se repite tanto en zonas gratuitas como en espacios regulados y bolsas de aparcamiento. Usuarios habituales del municipio explican que ni siquiera la zona verde garantiza plaza, ya que a menudo también está completa. La situación se arrastra en distintos barrios y afecta tanto a residentes como a personas que se desplazan a Salt por trabajo, visitas o compras.
"Es una odisea" - Juana Ramírez, conductora
Juana Ramírez, de 24 años, asegura que cuando va a ver a su pareja a Salt necesita a menudo al menos media hora para aparcar. También señala dos entornos concretos donde la falta de iluminación agrava la sensación de inseguridad por la noche, la zona del instituto Vallvera y el entorno del colegio Pompeu Fabra.
El impacto llega a vecinos y negocios
La presión sobre el estacionamiento no solo complica la movilidad cotidiana. También tiene efectos en la actividad comercial. Fernando Espinosa, propietario de un bar en la calle Països Catalans desde hace 36 años, sostiene que ha perdido clientes porque no encuentran aparcamiento en la zona.
"Hemos perdido clientes porque no encuentran aparcamiento" - Fernando Espinosa, propietario de un bar
Espinosa añade que no puede beneficiarse de la zona verde al no estar empadronado en Salt, sino en Sant Gregori, pese a pagar el impuesto del vehículo en el municipio. En el ámbito vecinal, algunas familias ya han optado por soluciones de pago. Isabel Garcia explica que en su casa decidieron alquilar una plaza en un aparcamiento privado cercano a la vivienda al no encontrar sitio en la calle. El coste ronda los 70 euros al mes.
Les Guixeres, nuevo aparcamiento en marcha
En paralelo a estas quejas, el Ayuntamiento ha iniciado la primera fase del futuro aparcamiento de les Guixeres. Esta actuación incluye el derribo parcial de dos naves y la retirada de amianto de la cubierta. Se trata del paso previo para acondicionar una parcela de más de 6.700 metros cuadrados.
La previsión municipal es habilitar en ese espacio un estacionamiento con 214 plazas para turismos y 8 para motocicletas. La primera fase tiene un plazo máximo de tres meses. Después está previsto construir un nuevo puente sobre la acequia Monar y completar la adecuación del solar. El proyecto global está presupuestado en 1,5 millones de euros.
La red ciclista también reducirá plazas en varias calles
Al mismo tiempo, el municipio ha sacado a licitación la primera fase de la ampliación de la red ciclista, un proyecto valorado en 1,4 millones de euros entre sus dos fases y vinculado a una subvención estatal. La primera etapa cuenta con un presupuesto de 900.165,88 euros y un plazo previsto de cinco meses.
Las primeras actuaciones se concentrarán en el paseo Marquès de Camps, la calle Francesc Macià y la calle Doctor Castany. En el paseo Marquès de Camps, entre la avenida dels Països Catalans y la calle Major, se eliminará la zona de aparcamiento en sentido calle Major para construir un carril bici bidireccional. En Francesc Macià, el nuevo trazado ocupará espacios destinados actualmente a zona azul, carga y descarga y estacionamiento de motocicletas.
La segunda fase, todavía sin fecha, prevé intervenciones en la calle Miquel Martí i Pol, la calle de la Moreneta y la calle Pau Masó. En esa etapa desaparecerán aparcamientos gratuitos frente a la zona deportiva. En la calle de la Moreneta se eliminará una fila de plazas en línea y en la calle Pau Masó se transformarán plazas gratuitas en batería en plazas en línea. Todo ello mantiene abierto el debate en Salt sobre cómo equilibrar la movilidad sostenible con una demanda de aparcamiento que vecinos y usuarios consideran ya insuficiente.