Los Mossos d"Esquadra y el Servei de Vigilància Duanera desarticularon la semana pasada una banda con epicentro en Figueres que presuntamente se dedicaba al tráfico internacional de cocaína, hachís y marihuana entre Catalunya y el sur de Francia.
La actuación fue comunicada este martes por ambos cuerpos, que sitúan la base de la red en la capital de l"Alt Empordà. La organización operaba, siempre presuntamente, con una estructura estable y utilizaba distintos inmuebles para almacenar y mover la droga antes de su distribución.
Red con base en l"Alt Empordà
La trama usaba pisos, almacenes, garajes y fincas como guarderías de droga. Esa infraestructura permitía dispersar el material y mantener varios puntos de apoyo en diferentes localidades, una fórmula habitual en organizaciones que buscan dificultar la acción policial.
Entre esas guarderías constaban instalaciones en Salt y también en Argentona, además del núcleo principal asentado en Figueres. La distribución de estos espacios apuntala la dimensión territorial de una red que operaba entre Catalunya y el sur de Francia.
Tráfico internacional de varias sustancias
La investigación se centró en una organización criminal dedicada al movimiento de cocaína, hachís y marihuana. La actividad bajo investigación conectaba puntos de almacenamiento y logística en territorio catalán con el transporte de droga hacia el otro lado de la frontera.
Por el momento, los cuerpos actuantes han situado el foco en la estructura desmantelada y en su red de inmuebles utilizados como apoyo. La operación supone un golpe a un entramado que tenía en Figueres su centro de operaciones y que extendía su actividad a otros municipios catalanes con proyección hacia el sur de Francia.