El Onyar llegó a 342 m³/s, pero no se desbordó: 500 toneladas de sedimentos marcaron la diferencia

Las precipitaciones obligaron a retirar 26 árboles caídos en diferentes puntos de la ciudad. Los comercios situados junto al Onyar, que el martes se vieron forzados a cerrar por prevención, han podido reabrir con normalidad.

22 de enero de 2026 a las 16:05h
El Onyar llegó a 342 m³/s, pero no se desbordó: 500 toneladas de sedimentos marcaron la diferencia
El Onyar llegó a 342 m³/s, pero no se desbordó: 500 toneladas de sedimentos marcaron la diferencia

Las brigadas municipales de Girona mantenían este miércoles por la mañana los trabajos para restablecer la normalidad en los puntos más afectados por la fuerte llevantada y las lluvias intensas que se registraron el martes. La ciudad vivió una jornada complicada, con incidencias en el espacio público y restricciones en varias zonas próximas al río Onyar.

Retirada de árboles y reapertura de comercios

Las precipitaciones obligaron a retirar 26 árboles caídos en diferentes puntos de la ciudad. Los comercios situados junto al Onyar, que el martes se vieron forzados a cerrar por prevención, han podido reabrir con normalidad. Desde primera hora, los accesos a parques y jardines municipales permanecieron cerrados de forma preventiva.

Medidas de prevención en barrios y rieras

El Ayuntamiento balizó varios puntos con riesgo de inundación en Campdorà, Pont Major, Pedret y Barri Vell. También se cerraron pasos por pasarelas de rieras y torrentes, como el rec de Can Murtra en Germans Sàbat y el torrent de Can Vilar en Campdorà, para evitar incidentes.

Desprendimiento en el carrer del Carme y obras de emergencia

La noche del lunes se produjo un desprendimiento en el carrer del Carme, junto al Cementiri Nou. Bombers y Policía Municipal intervinieron en la zona y cortaron la circulación de vehículos. El acceso sigue cerrado tanto para vehículos como para peatones mientras avanzan las obras de emergencia para estabilizar el talud al final de la calle. Los trabajos incluyen la retirada de piedras, árboles y otros elementos inestables. Posteriormente, se asegurará el talud con escollera para prevenir nuevos incidentes. Se prevé que la circulación pueda restablecerse de forma provisional entre jueves y viernes, aunque se programarán nuevos cortes para completar la colocación de la escollera.

Hace unas semanas ya se había producido otro desprendimiento en este sector durante las lluvias de Navidad. La Asociación de Vecinos de Mas Ramada había advertido entonces sobre la insuficiencia de la protección existente.

Crecida de los ríos Ter y Onyar

Los ríos Ter y Onyar experimentaron un aumento notable de caudal en pocas horas. El Ter alcanzó un máximo de 243 metros cúbicos por segundo minutos antes de las nueve del martes, mientras que el Onyar llegó a 342 metros cúbicos por segundo a las doce y veinte del mediodía, según los datos de las estaciones de aforo. Este miércoles por la mañana, el caudal de ambos ríos rondaba los 40 metros cúbicos por segundo.

"Para que el Onyar llegue a desbordarse deben superarse los 600 metros cúbicos por segundo" - Pau Masramon, presidente de Aigua és Vida

El equipo de gobierno municipal destacó en redes sociales que la retirada de más de 500 toneladas de sedimentos bajo la plataforma de la plaza Catalunya la semana pasada fue clave para evitar inundaciones en el centro de Girona.

"La previsión de los días previos permitió minimizar los efectos de la gran llevantada" - Lluc Salellas, alcalde de Girona

Información y atención a la ciudadanía

El Ayuntamiento contactó el martes con más de 1.700 vecinos que residen en la zona crítica próxima al Onyar y con 324 establecimientos comerciales y de restauración de los barrios del Carme-Vista Alegre, Barri Vell y Mercadal. Se informó por teléfono y presencialmente sobre las medidas a tomar en caso de desbordamiento y los servicios municipales disponibles. A los comercios y restaurantes se les recomendó cerrar por prevención.

El Palau de Fires se habilitó para acoger a personas sin hogar durante toda la jornada. Una docena de personas fueron trasladadas a La Sopa o a la antigua UNED para pasar la noche. Además, el Ayuntamiento habilitó 25 camas adicionales en estos espacios entre lunes y martes por los episodios de lluvia.

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