La Guàrdia Urbana de Figueres ha incorporado dos pistolas Taser modelo Taser-10 para reforzar la seguridad en el municipio. Seis agentes han completado la formación específica para el uso de estos dispositivos, que permiten realizar hasta cinco descargas consecutivas y alcanzar objetivos a una distancia de quince metros.
Dispositivos equipados con cámara y protocolo de uso
Las nuevas pistolas Taser cuentan con una cámara personal que se activa automáticamente al utilizar el arma y graba los sesenta segundos previos a la intervención. El objetivo es aportar seguridad jurídica y transparencia en cada actuación. El jefe de la Guàrdia Urbana, Lluís Lupiañez, ha explicado que estos dispositivos solo se emplearán en situaciones puntuales, especialmente ante personas alteradas o agitadas.
"El objetivo es garantizar la integridad física de la persona, de los ciudadanos y de los agentes" - Lluís Lupiañez, jefe de la Guàrdia Urbana de Figueres
Lupiañez ha recalcado que la Taser es una herramienta adecuada y efectiva, aunque no sustituye a las armas reglamentarias. Además, ha subrayado que la mediación y el diálogo seguirán siendo la prioridad antes de recurrir a su uso.
"Siempre buscaremos el diálogo, la mediación y encontrar una solución antes de hacer uso de estos dispositivos" - Lluís Lupiañez
Modernización de los recursos policiales
La incorporación de las pistolas Taser forma parte de un plan de modernización aprobado en el pleno municipal de octubre de 2024, con el respaldo de todos los grupos excepto la CUP. El acuerdo incluía también la adquisición de detectores de metales y la aprobación de un protocolo específico para el uso correcto de estos dispositivos.
El alcalde de Figueres, Jordi Masquef, ha insistido en la necesidad de dotar al cuerpo policial de más recursos materiales y humanos para mejorar la convivencia en la ciudad. Masquef ha remarcado que la ley y el orden son innegociables en Figueres.
"La ley y el orden son innegociables" - Jordi Masquef, alcalde de Figueres
Próximas medidas en seguridad urbana
El consistorio prevé nuevas actuaciones en materia de seguridad para 2026. Entre ellas, la instalación de cámaras lectoras de matrícula en los principales accesos rodados, sistemas de videovigilancia en el centro y la apertura de una oficina antiocupaciones. El objetivo es construir una ciudad más segura y garantizar la convivencia vecinal.
"Es un año clave en materia de seguridad y el mensaje que queremos enviar es claro y diáfano: el orden y la ley en esta ciudad son innegociables y, por tanto, no toleraremos ocupaciones o conductas disruptivas que afecten la buena convivencia entre los vecinos. Quien quiera vivir al margen de la ley, en Figueres no tiene cabida" - Jordi Masquef, alcalde de Figueres
Con la llegada de estos nuevos dispositivos y la previsión de futuras inversiones, Figueres refuerza su apuesta por la modernización de los medios policiales y la protección del espacio público.