La nevada que empezó el martes y se dio por cerrada esta madrugada ha dejado más de medio metro de nieve nueva en puntos de Aran y del norte del Pallars Sobirà, además de acumulaciones de entre 20 y 40 centímetros en el extremo norte de otras comarcas pirenaicas como el Ripollès y la Cerdanya.
El episodio ha tenido un impacto desigual según la zona. El Servei Meteorològic de Catalunya precisa que los espesores han estado muy condicionados por el viento, un factor que ha modificado la distribución de la nieve y las acumulaciones finales en distintos sectores de la cordillera.
Acumulaciones destacadas en el Pirineo
Entre los registros más relevantes figura Certascan, en el Pallars Sobirà, donde se han acumulado 63 centímetros de nieve nueva en los últimos cuatro días a una altitud de 2.398 metros. En Bonabé, también en el Pallars Sobirà y a 1.691 metros, la nevada ha dejado 51 centímetros.
En el Pirineo oriental, Núria, en el Ripollès, ha sumado 43 centímetros de nieve nueva a 1.971 metros de altitud. En Malniu, en la Cerdanya y a 2.229 metros, el espesor nuevo alcanzado ha sido de 42 centímetros.
Alerta por aludes en Viernes Santo
Protecció Civil mantiene el aviso ante el peligro de aludes para Viernes Santo en muchos sectores del Pirineo y del Prepirineo, una situación que llega después de varios días de nevadas y con acumulaciones importantes en cotas altas.
"Mucha prudencia en las actividades de alta montaña fuera de las pistas y zonas no controladas" - Protección Civil
La recomendación se dirige especialmente a quienes tengan previsto moverse por terreno de alta montaña, en un contexto en el que la nieve reciente y la acción del viento siguen marcando la estabilidad del manto en buena parte del territorio pirenaico.