30 puertas ocupadas en pocos días tras años de abandono en un edificio marcado para derribar

“Se colocaron redes en la fachada para evitar daños a peatones por caída de balcones”

04 de abril de 2026 a las 14:29h
30 puertas ocupadas en pocos días tras años de abandono en un edificio marcado para derribar
30 puertas ocupadas en pocos días tras años de abandono en un edificio marcado para derribar

El edificio de los números 13 y 15 de la ronda Ferran Puig de Girona, entre la plaza Marquès de Camps y las vías del tren, sigue pendiente de derribo por una previsión urbanística aprobada en 2002. El inmueble, muy degradado en los últimos años, quedó afectado por la revisión del Plan General que decretó su demolición, aunque sin fijar un calendario concreto.

La finca ocupa una situación singular en este tramo de la ciudad. Se encuentra en la única esquina del entorno que actualmente no tiene aceras a su alrededor en la fachada más cercana a la vía ferroviaria. El planeamiento de 2002 reservaba en este ámbito espacios de respiro y zonas amplias para peatones, especialmente en la confluencia de Tomàs Mieres, Bonastruc de Porta, Bernat Boades y la propia ronda Ferran Puig.

Un inmueble vaciado y después ocupado

Los residentes acabaron abandonando el edificio con el paso del tiempo. En el primer piso funcionaba una academia de refuerzo y formación que se trasladó al Eixample. En los bajos había un restaurante chino, que cerró, y una tienda de electrodomésticos que reabrió a pocos metros, en la misma calle.

El deterioro del bloque fue a más y se colocaron redes en la fachada para evitar daños a los peatones por la caída de elementos y de balcones. A comienzos de agosto de 2024 empezaron a entrar personas a vivir en el inmueble y, en pocos días, quedaron ocupadas la treintena de puertas de los dos bloques de pisos.

Desde entonces, vecinos de la zona han denunciado ruidos, presunto tráfico de drogas, incidencias con los suministros de agua y luz y problemas de salubridad derivados de una tubería de aguas fecales rota.

Desalojos parciales y reocupaciones

Los Mossos d'Esquadra han ido desalojando distintos pisos a medida que se denunciaban las ocupaciones. Pese a ello, las viviendas recuperadas han vuelto a ser ocupadas en distintos momentos, lo que ha mantenido la situación abierta en este punto del barrio.

El propietario del bloque es quien debe ejecutar el derribo completo de la edificación. La demolición está prevista por el planeamiento urbanístico, pero a día de hoy no consta un límite temporal marcado para llevarla a cabo.

Qué prevé el planeamiento para este punto de la ronda Ferran Puig

La revisión del Plan General aprobada en 2002 ya establecía la desaparición del inmueble por su afectación en un entorno muy condicionado por la proximidad de las vías del tren. Como precedente, a un centenar de metros, en el cruce de Tomàs Mieres con Santa Eugènia, ya fue derribado otro edificio por la misma razón urbanística.

Una vez se derribe toda la construcción, el planeamiento permite levantar un nuevo edificio de menores dimensiones y más alejado de la vía del tren. Además, en el lateral más próximo a la plaza Marquès de Camps se prevé un porche con columnas para dar continuidad a la calle Sèquia mediante un paso por debajo de la futura edificación, con el objetivo de abrir más espacio peatonal en este acceso al centro de Girona.

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