La quinta edición del Festival Lumlab arrancó el viernes en Sant Feliu de Guíxols con un espectáculo aéreo de unos 200 drones en la bahía y una decena de instalaciones artísticas repartidas por distintos puntos del municipio. La muestra de luz abrió parte de su programación a las 18.00 horas y reservó para las 21.00 horas el acto inaugural junto al mar.
El inicio del espectáculo de drones se demoró unos diez minutos. Después, los aparatos, organizados en tres filas y despegando desde el muelle, trazaron en el cielo figuras marinas en tonos azules. Entre ellas aparecieron una ballena, medusas, una manta raya y un pez luna, en una propuesta firmada por Flock Drone Art Studio, que inaugura el Lumlab por tercer año consecutivo.
Durante la exhibición, una quincena de embarcaciones de la entidad Llop de Mar desfilaron por el puerto mientras el juego de luces se reflejaba sobre el agua de la bahía.
El Racó de Garbí recupera una de las piezas de la primera edición
Al terminar el espectáculo inaugural se encendieron dos de las instalaciones exteriores más visibles de esta edición en el Racó de Garbí. Por un lado, Llum de Saló, de Un Parell d'Arquitectes, recuperada de la primera edición del festival. Por otro, la instalación de las 111 farolas del arquitecto olotense Xevi Bayona, también ubicada en este mismo espacio.
La Rambla acoge Crystalis, una obra de Calidos, mientras que el patio de la Escola de Música se ha convertido en el escenario de Beats, beats, beats, heart beats, del Festival Encén Montilivi UdG.
Instalaciones interiores entre el Teatre y el Monestir
Entre las propuestas que pudieron visitarse desde las 18.00 horas figuran las del Teatre y el Refectori del Monestir. El primero alberga Balisa Mòbil, de Josep Poblet, formada por un conjunto de móviles con luces.
En el Refectori del Monestir, el estudio Playmodes presenta Espills, una escultura dinámica construida con rayos láser y espejos robóticos e inspirada en formaciones cristalinas. En el mismo recinto monumental, el Arc de Sant Benet del Monestir incorpora una instalación lumínica de Flock Drone Art Studio, que debuta en el festival con esta obra fija.
La programación se completa con Cors clandestins, instalada por la asociación Mascanada6 en el antiguo carrer dels Enamorats, y con Aurelius, de Nueve ojos, una propuesta itinerante incluida en esta quinta edición.
Participación de las escuelas del municipio
El Espai Àgora del Monestir reúne una de las iniciativas con más implicación local. Allí, las escuelas de Sant Feliu participan con la construcción de unos 200 faros recortables a escala del faro emblemático del municipio, integrados en el recorrido del festival.
Con esta apertura, Lumlab vuelve a desplegar su circuito de instalaciones interiores y exteriores en varios enclaves del centro de Sant Feliu de Guíxols, desde la bahía y el puerto hasta la Rambla, el Monestir y el Racó de Garbí, en una edición que consolida la apuesta del municipio por el arte de la luz.