100 a 200 coipús se retiran anualmente en Girona para proteger la biodiversidad local

Las trampas colocadas son específicas y homologadas, y se revisarán a diario para garantizar el seguimiento de la población de coipús.

15 de enero de 2026 a las 08:20h
100 a 200 coipús se retiran anualmente en Girona para proteger la biodiversidad local
100 a 200 coipús se retiran anualmente en Girona para proteger la biodiversidad local

Técnicos especializados instalaron este lunes trampas para capturar coipús en el río Onyar, a la altura de la plaza Catalunya de Girona. La intervención se enmarca en un proyecto de control de especies invasoras impulsado por la asociación La Sorellona, con financiación de la Generalitat de Catalunya y la colaboración del Ayuntamiento de Girona.

Control de especies invasoras en el Onyar

Las trampas colocadas son específicas y homologadas, y se revisarán a diario para garantizar el seguimiento de la población de coipús. El biológo y educador ambiental Quim Pou, miembro de La Sorellona, subraya la visibilidad de este animal en el entorno urbano.

"El coipú tiene la gracia o la desgracia de que es muy visible, porque no vive bajo el agua" - Quim Pou, La Sorellona

Según Pou, en el río Onyar la presencia de especies autóctonas es muy reducida. De cada diez o quince especies, solo una es originaria del entorno, y en el caso de los peces, apenas uno de cada cien ejemplares pertenece a especies propias de la zona.

Impacto ambiental y seguimiento periódico

La Sorellona realiza entre tres y seis campañas anuales en Girona, distribuidas en hasta veinte puntos diferentes del municipio. El objetivo principal no es la erradicación total del coipú, sino frenar su proliferación y evitar que se expanda a otras áreas.

"El objetivo de las actuaciones no es eliminar completamente la especie, sino frenar al máximo su proliferación" - Quim Pou, La Sorellona

En la ciudad de Girona se retiran cada año entre 100 y 200 ejemplares de coipú. El proyecto "Ulls al riu!" permite un seguimiento continuado del estado de los ecosistemas fluviales y la intervención periódica sobre especies invasoras.

Quim Pou señala que la disminución de especies autóctonas está relacionada principalmente con la calidad del agua y la proliferación de especies invasoras. En el caso de Girona, la carpa se considera incluso más perjudicial que el coipú.

Dificultades en la gestión y previsión de expansión

Durante algunas campañas, las trampas han sufrido robos, actos vandálicos o boicots, que Pou atribuye a sectores animalistas. La Sorellona mantiene su actividad para retrasar al máximo la expansión del coipú, especialmente ante el riesgo de que llegue a determinados estanques del interior, donde la población podría multiplicarse.

La asociación, creada en 2013 por un equipo de biólogos y ambientólogos, trabaja en la gestión del medio natural y en la preservación de la biodiversidad local.

  • Las trampas se revisarán diariamente para controlar la población de coipús en el Onyar.
  • En Girona se retiran cada año entre 100 y 200 ejemplares de esta especie invasora.
  • Solo una de cada diez o quince especies del río es autóctona, según La Sorellona.
  • El proyecto "Ulls al riu!" permite un seguimiento continuado de los ecosistemas fluviales.
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