Un agente de la Policía Local de La Jonquera ha sido detenido por los Mossos d'Esquadra por un presunto delito de quebrantamiento de una orden de alejamiento y además ha sido denunciado penalmente por conducir bajo los efectos del alcohol. El arrestado, funcionario de carrera de 54 años, pasará a disposición judicial en las próximas horas.
La actuación se inició hacia las cinco de la tarde, cuando una mujer llamó al 112 para alertar de que el hombre habría vulnerado una orden de protección en vigor que le prohibía acercarse al núcleo familiar en relación con la hija. Los Mossos confirmaron lo ocurrido con la víctima tras recibir el aviso. Fue entonces cuando la mujer explicó a los agentes que el hombre se había marchado en coche.
Localizado en la avenida de Europa
Con esa información, los Mossos d'Esquadra activaron la búsqueda del vehículo. El hombre fue localizado en la avenida de Europa, aunque cuando los agentes de la comisaría de Figueres llegaron al punto, la Policía Local de Llançà ya lo había detenido.
Los agentes municipales comprobaron que presentaba signos de embriaguez y le practicaron la prueba de alcoholemia. El resultado fue de carácter penal, por encima de 0,60 mg/l de aire espirado, cuando el máximo permitido es de 0,25 mg/l.
A partir de ese momento, los Mossos formalizaron la detención por el presunto quebrantamiento de la orden de protección vigente y también lo denunciaron penalmente por conducir ebrio, tras instruir las diligencias correspondientes.
Medidas internas en el Ayuntamiento de La Jonquera
El Ayuntamiento de La Jonquera activó el procedimiento disciplinario en cuanto tuvo conocimiento de los hechos para esclarecer lo ocurrido. Como medida cautelar inmediata, se le ha prohibido la entrada a la comisaría de la Policía Local de La Jonquera.
Fuentes policiales subrayan que el agente deberá responder ante las autoridades penales y administrativas, al tiempo que recuerdan que se respeta el principio de presunción de inocencia. Las mismas fuentes precisan que el detenido llevaba unos meses adscrito a tareas en el Ayuntamiento, fuera del servicio operativo de calle.
También remarcan que no llevaba arma reglamentaria y desarrollaba funciones de carácter no operativo. El caso sigue en manos de las autoridades judiciales y policiales, mientras el consistorio mantiene abierta la vía disciplinaria interna.