La atención a la salud mental juvenil en Barcelona ha aumentado un 59 % desde la puesta en marcha de EstarB en octubre de 2025, un servicio municipal dirigido a adolescentes y jóvenes de entre 12 y 25 años que nació para dar continuidad a Aquí t"escoltem y Konsulta"m. En su primer mes registró 353 actuaciones y en febrero de 2026 alcanzó las 541.
El programa suma una media de 399 atenciones individuales al mes, por encima de las 251 que se venían realizando de media durante los ocho meses anteriores a su implantación. El crecimiento de la demanda ha llevado al servicio a operar ahora con una lista de espera aproximada de un mes, una situación que afecta a todos los distritos de la ciudad.
Más demanda y refuerzo del equipo
EstarB cumple cinco meses de recorrido en un contexto de aumento del malestar emocional entre adolescentes. Para responder a ese incremento, el servicio ha duplicado su capacidad de atención psicológica y ha pasado de 5 a 10 psicólogos. También ha ampliado las horas de acogida del equipo educativo para absorber las 541 atenciones individuales registradas en febrero.
Marçal Castellvell, educador del servicio, sostiene que existe una necesidad clara de este recurso y apunta que el programa ya se ha consolidado en la ciudad. La previsión del equipo es completar esa consolidación en septiembre.
"El servicio se utiliza, y la situación es de consolidación" - Marçal Castellvell, educador de EstarB
Castellvell remarca además la cercanía del dispositivo con los jóvenes.
"Hablamos el mismo lenguaje que los jóvenes que vienen" - Marçal Castellvell, educador de EstarB
Un perfil mayoritariamente femenino y centrado en la ansiedad
La edad media de las personas usuarias es de 17,4 años. El 68 % son chicas, el 30 % son chicos y el 1,7 % se consideran no binarias. Entre los principales motivos de consulta aparecen la gestión de la ansiedad, la apatía, la desmotivación vital y el malestar en el entorno familiar.
Sobre la diferencia entre chicos y chicas en el acceso al recurso, Castellvell observa que ellos tienen más dificultades para verbalizar lo que les pasa y para mostrarse vulnerables. También alerta del impacto emocional de la soledad en una generación hiperconectada.
"Puedes estar mirando miles de vídeos de otra gente, pero lo haces todo solo en el sofá. Hay que aprender que no tienes que socializar de una manera determinada, sino de la tuya" - Marçal Castellvell, educador de EstarB
Por ahora, el servicio no ha atendido casos de jóvenes en situación de sinhogarismo, aunque no descarta recibirlos más adelante.
De la acogida educativa a las sesiones psicológicas
El circuito de atención arranca con una primera acogida a cargo de un educador. A partir de ahí, los adolescentes pasan al equipo de psicólogos. El servicio ofrece habitualmente entre 8 y 12 sesiones, distribuidas en dos semanas.
Aicha Belarbi, psicóloga de EstarB, trabaja con los usuarios cuestiones vinculadas a la ansiedad, la educación emocional y el uso de la tecnología, incluido el tiempo diario que dedican al móvil o al ordenador. En ese trabajo también abordan la percepción corporal y los mensajes que reciben a través de pantallas y redes.
"Esa visión corporal no es la realidad" - Aicha Belarbi, psicóloga de EstarB
La profesional subraya que muchos adolescentes valoran especialmente que el recurso funcione como un espacio protegido y reservado. A partir de los 14 años, además, el usuario ya no tiene que explicar en casa que acude al servicio.
"Me va muy bien venir aquí a hablar" - respuesta habitual de usuarios recogida por Aicha Belarbi, psicóloga de EstarB
La lista de espera ronda ya el mes en toda Barcelona, un indicador de la presión asistencial que soporta el programa y, al mismo tiempo, de la implantación que ha logrado en pocos meses. Para el equipo, la clave pasa ahora por consolidar un recurso que se ha convertido en una referencia para adolescentes y jóvenes que buscan un espacio seguro y confidencial donde explicar qué les ocurre en su día a día.