Los Mossos d'Esquadra y la Guàrdia Urbana han detenido en Barcelona a dos hombres de 39 y 45 años por un presunto delito de tráfico de drogas en los distritos del Eixample y Sants Montjuïc. La investigación los sitúa como supuestos distribuidores de sustancias para encuentros sexuales, una práctica conocida como chemsex.
Los arrestos se realizaron el 16 de abril y ambos pasaron a disposición judicial el sábado 18. Uno de los detenidos acumulaba 15 antecedentes por tráfico de drogas, siempre según la información policial.
Una investigación abierta desde mayo
La investigación arrancó en mayo, a partir de la detención de un hombre al que se le encontraron sustancias estupefacientes. A partir de ese punto, los investigadores centraron las pesquisas en dos sospechosos que presuntamente se dedicaban a la distribución de droga en distintos puntos de la ciudad.
La policía sostiene que ambos utilizaban pisos turísticos o temporales, con estancias de un máximo de tres o cuatro días, para dificultar su localización y el seguimiento de la actividad. Ese sistema les permitía cambiar con frecuencia de ubicación y reducir el rastro de sus movimientos.
Entradas en viviendas del Eixample
Durante el operativo, los agentes llevaron a cabo entradas en dos domicilios y un trastero del Eixample. En esos registros intervinieron una gran cantidad de sustancias, además de material vinculado presuntamente a la preparación y distribución de la droga.
- Más de 230 gramos de ketamina
- 52 gramos de tusi
- 213 gramos de mefedrona
- 250 gramos de metamfetamina
- Más de 17 gramos de MDMA
- Más de 90 pastillas de éxtasis
- Más de 23 gramos de cocaína
- 346 gramos de cristal
- Cuatro litros de GHB
- 19 botes de popper
- Nueve dosis de LSD
Además, los cuerpos policiales localizaron básculas de precisión, utensilios para la manipulación y dosificación de sustancias y 27.825 euros en efectivo.
Actuación conjunta en dos distritos
La actuación se desarrolló de forma conjunta entre Mossos d'Esquadra y Guàrdia Urbana, con intervenciones en el Eixample y Sants Montjuïc. La causa queda ahora en manos de la autoridad judicial, mientras la investigación ha permitido desmantelar un punto de distribución que presuntamente operaba con cambios continuos de alojamiento para evitar ser detectado.