El Parlament de Catalunya tramita una proposición de ley para regular la actividad económica del taxi y de los vehículos de transporte con conductor en un momento de fuerte tensión entre ambos sectores en Barcelona. El texto plantea la eliminación progresiva de los VTC en la capital catalana a medida que vayan caducando sus licencias.
La iniciativa cuenta con el impulso de PSC, Junts, ERC, Comuns y la CUP. La propuesta abre un nuevo frente en el debate sobre la movilidad urbana y el reparto del mercado del transporte de viajeros, con posiciones enfrentadas entre asociaciones del taxi, patronales de VTC y plataformas del sector.
Choque frontal entre taxi y VTC
Desde el sector de los VTC, la reacción ha sido inmediata. Boubekri Mohammed Yasser, del Sindicat Lliure de Transport de Barcelona, ha advertido del impacto laboral que puede tener la norma y ha recordado que "Hablamos de 6.000 familias que se dedican a este sector".
La patronal Unauto sostiene que la futura regulación es ilegal. Su presidente, José Manuel Berzal, asegura que un estudio de la Universitat de Barcelona encargado por la organización concluye que la ley favorece un monopolio del taxi.
En la misma línea, Pablo Álvarez Pire, representante de Cabify, ha reclamado una negociación para "poner las bases de una ley que sea justa y dé garantías jurídicas" para todos los operadores. También ha avisado de que, si la tramitación sigue adelante en los términos actuales, podría plantearse un recurso ante los tribunales.
El taxi defiende que la norma ordena el sector
Las asociaciones del taxi respaldan la propuesta y rechazan que suponga una expulsión directa de los VTC. Olivier Contel, presidente de Élite Taxi, ha resumido esa posición con un mensaje directo.
"Dejad el mantra de que os queremos echar. Esta ley no expulsa a los VTC, los ordena" - Olivier Contel, presidente de Élite Taxi
En este bloque también se sitúa Antoni Servós, del Sindicat del Taxi de Catalunya, que sostiene que las licencias de taxi en España "están sobredimensionadas". El argumento del sector pasa por defender una regulación más estricta de la oferta y un marco diferenciado para cada actividad.
El debate sobre la movilidad en Barcelona
Los VTC mantienen que cubren una parte de la demanda de transporte que el taxi no puede absorber en Barcelona, especialmente en momentos de alta presión de usuarios. Frente a ello, los representantes del taxi insisten en que el servicio público ya dispone de una estructura suficiente en la ciudad.
Barcelona cuenta en la actualidad con 10.500 vehículos con licencia de taxi, una cifra que vuelve a situarse en el centro del debate sobre si existe equilibrio real entre oferta, demanda y convivencia entre modelos.
La tramitación parlamentaria marcará ahora el siguiente paso. Mientras los grupos que impulsan la proposición defienden una reordenación del sector, las empresas y asociaciones de VTC preparan su respuesta política y jurídica ante una norma que puede redefinir de forma profunda el mapa del transporte urbano en Barcelona.