Los nuevos contenedores inteligentes instalados en varias zonas de El Vendrell han empezado a sufrir actos vandálicos pocas semanas después de su puesta en marcha. Se han detectado compuertas forzadas y lectores de tarjetas cubiertos con spray negro, unos daños que afectan al funcionamiento del sistema y repercuten en los vecinos que sí separan correctamente los residuos.
El modelo implantado obliga a utilizar una tarjeta o una aplicación en el móvil para abrir los contenedores de orgánica y de resto. La medida ha generado rechazo entre una parte de la población desde el inicio de la instalación, y ese malestar ha derivado en algunos casos en sabotajes sobre los equipos.
Daños en compuertas y lectores
Entre las incidencias registradas figuran compuertas forzadas, con desperfectos en los contenedores, y lectores de tarjetas pintados con spray negro con la intención de dejarlos inutilizados. Aun así, cubrir estos dispositivos no impide abrir la compuerta, ya que el sistema funciona por contacto magnético.
Los daños sí tienen un coste y complican la gestión del servicio. Además, perjudican especialmente a los vecinos que hacen un uso correcto del sistema y separan la basura de forma adecuada.
Basuras fuera de los depósitos y controles municipales
Más allá de los sabotajes, en algunos puntos del municipio todavía pueden verse residuos abandonados fuera de los contenedores. El Ayuntamiento de El Vendrell mantiene controles para intentar evitar estas conductas y frenar el vertido de bolsas fuera de los depósitos.
El consistorio ya ha sancionado a varias personas por dejar basura fuera de los contenedores. La intención municipal pasa por reducir estas prácticas y favorecer un reciclaje correcto, también con el objetivo de contener el recibo de las basuras.
En este contexto, los actos vandálicos y el mal uso de los contenedores añaden presión a un sistema que acaba de desplegarse y que busca mejorar la separación de residuos en el municipio.