Roda de Berà seguirá este año en situación de sequía y el Ayuntamiento mantendrá las restricciones en el litoral con una medida ya confirmada para la temporada de playa. No habrá duchas en la arena, aunque sí se instalarán lavapiés, mientras el consistorio insiste en pedir un uso prudente del agua en todo el municipio.
La situación no afecta por igual a todo el término municipal. La mitad sur, correspondiente a la zona de playa, está conectada al Consorci d"Aigües de Tarragona, mientras que la parte norte depende sobre todo de pozos y depósitos que se encuentran al límite. Esa diferencia condiciona desde hace años la gestión del abastecimiento y ha llevado al Ayuntamiento a impulsar una nueva conexión para hacer llegar el agua del Ebro al conjunto de la población.
Los pozos rozan su capacidad máxima
En la actualidad funcionan cuatro pozos potables en Roda de Berà. A pleno rendimiento pueden aportar 3.800 metros cúbicos al día, una cifra muy próxima al consumo registrado en los momentos de mayor presión sobre la red. En agosto de 2025, el municipio alcanzó los 3.600 metros cúbicos diarios.
El alcalde, Pere Virgili, ha explicado que el deterioro de los recursos subterráneos no ha sido repentino.
"Existía la idea de que siempre sería así. Nadie podía imaginar que vendría una sequía como la que ha habido" - Pere Virgili, alcalde de Roda de Berà
El propio alcalde ha precisado además que el descenso de las reservas ha sido progresivo, aunque en el último periodo se ha acelerado con claridad.
"El descenso ha sido gradual" - Pere Virgili, alcalde de Roda de Berà
"En los últimos 6 años, los niveles han caído en picado" - Pere Virgili, alcalde de Roda de Berà
La presión sobre el sistema ya obligó al Ayuntamiento a actuar de urgencia en 2020, cuando en un contexto de restricciones al suministro en las viviendas se perforó el nuevo pozo de Cal Llorenç.
Más población fija y un verano con la demanda disparada
Roda de Berà ha sido la localidad de la Costa Daurada que más ha crecido en el último lustro, con un aumento del 21,7%. En cinco años ha pasado de 6.758 a 8.260 habitantes, a lo que se suma una media de 70 nuevos empadronados cada mes. En verano, además, la población se triplica.
Ese cambio demográfico tiene un efecto directo sobre el consumo. El alcalde lo vincula en buena parte a la transformación del parque residencial.
"Muchas segundas residencias, especialmente a partir de la Covid, ya son primeras" - Pere Virgili, alcalde de Roda de Berà
Desde el consistorio se insiste en que la imagen de una zona turística junto al mar no debe llevar a engaño.
"La gente tiene sensación de abundancia y aquí se les dice que no sobra" - Pere Virgili, alcalde de Roda de Berà
La conexión con el CAT, pendiente y sin fecha
El Ayuntamiento inició hace años los trámites para extender la conexión con el CAT a todo el municipio. El proyecto, que mantendría también los pozos como recurso complementario, tendría un coste de unos 7 millones de euros. Para el alcalde, esa ampliación es la salida estructural al problema.
"Es la solución" - Pere Virgili, alcalde de Roda de Berà
No existe todavía un calendario cerrado para ejecutar esa nueva conexión, aunque desde la alcaldía se considera que debería hacerse pronto. En paralelo, el consistorio estudia también el reaprovechamiento de agua depurada mediante un tratamiento terciario.
La evolución del proyecto ha estado además ligada a Bonastre, que sufrió problemas graves de sequía mientras Roda de Berà avanzaba en su propia conexión con el CAT. El municipio vecino propuso compartir una actuación única, pero ambos ayuntamientos han acabado acordando dividir el proyecto para poder avanzar a ritmos distintos, ya que Roda de Berà ha superado trámites que Bonastre aún debe completar.
Control de fugas y contadores inteligentes
Mientras no llegue esa solución de fondo, el Ayuntamiento refuerza las medidas de control sobre la red. Se están destinando recursos al mantenimiento y a la reparación de fugas, se prepara la instalación de contadores inteligentes y se dispone de personal encargado de cerrar manualmente suministros cuando se detectan pérdidas.
La recuperación de los acuíferos, en cualquier caso, no se contempla a corto plazo.
"El agua debe infiltrarse en la tierra y haría falta que lloviese así durante años" - Pere Virgili, alcalde de Roda de Berà
Con ese escenario, el municipio encara la temporada alta con la red al límite en la zona norte, sin duchas en las playas y con el mensaje de fondo que el Ayuntamiento repite a vecinos y visitantes. El agua sigue siendo un recurso escaso en Roda de Berà y la prioridad inmediata pasa por contener el consumo hasta que pueda llegar una conexión estable para toda la población.