Trabajadores de Repsol se manifestaron este jueves 26 de marzo en uno de los accesos del complejo industrial de Tarragona para rechazar la nueva estructura organizativa que la dirección de la compañía quiere implantar. La protesta fue convocada por el comité de empresa, que denuncia que el modelo planteado comportaría la eliminación de 26 puestos de trabajo.
Rechazo sindical a la reorganización
El comité sostiene que la propuesta supondrá la supresión de empleo estructural sin que exista una reducción real de la carga de trabajo. Los representantes de la plantilla consideran que el cambio se plantea en un momento de buenos resultados económicos de la compañía y critican que las decisiones se estén adoptando desde Madrid sin tener en cuenta la opinión de los trabajadores.
Los sindicatos aseguran que la empresa pretende mantener la misma carga de trabajo, o incluso aumentarla, con menos recursos. En ese contexto, reclaman que se abra una negociación efectiva con la plantilla y que el impacto de la reorganización se aborde desde una perspectiva laboral y organizativa.
El comité alerta de tensión en varios departamentos
Jordi Margalef, presidente del comité de empresa, lamentó que se recorten plazas en departamentos que, a su juicio, ya trabajan al límite. También advirtió de las posibles consecuencias de reducir recursos en una industria de estas características.
"Repsol lo que está proponiendo es que hagamos el mismo trabajo o más con menos recursos y en una industria como esta eso seguro que tendrá alguna repercusión" - Jordi Margalef, presidente del comité de empresa
Margalef insistió en que hay áreas muy tensionadas y con personal que ya opera al máximo de sus capacidades. Para el comité, esa situación hace especialmente sensible cualquier ajuste de plantilla vinculado a la nueva organización interna.
La plantilla pide una negociación real
La movilización se produce después de que la empresa presentara hace pocos días el nuevo modelo. El comité reclama que se abra un diálogo real y que se sitúe a las personas en el centro, en un escenario en el que Repsol cerró 2025 con 1.899 millones de euros de beneficio, un 8,1% más que el año anterior.
La protesta de este jueves visualiza el malestar de parte de la plantilla en Tarragona ante una reorganización que, de momento, mantiene abierto el conflicto laboral en el complejo industrial.