La Universitat de Lleida cambió ayer la iluminación de un baño de la planta baja del Rectorado y sustituyó la luz blanca por fluorescentes de color azul intenso para desalentar el consumo de drogas inyectadas en ese espacio. La medida se ha aplicado en el aseo más accesible desde la calle, dentro de un edificio que permanece abierto en horario lectivo y sin control de acceso.
Una medida disuasoria en un baño de la planta baja
La universidad tomó la decisión después de detectar en las últimas semanas algún caso puntual de una persona externa a la UdL que entraba en ese baño para pincharse. El cambio de iluminación busca dificultar la localización de las venas superficiales, ya que este tipo de luz complica la visión de la red venosa y actúa como elemento disuasorio.
Desde la UdL enmarcan la actuación en la voluntad de proteger a la comunidad universitaria. La intervención se ha concentrado en una zona concreta del Rectorado, en la planta baja, al tratarse del baño con un acceso más sencillo para personas ajenas al centro.
"Se ha actuado en la zona donde la persona tenía la costumbre de ir, el baño más accesible desde la calle" - Portavoz, Universitat de Lleida
La universidad ya aplicó esta solución en Medicina
No es la primera vez que la Universitat de Lleida recurre a este sistema. La misma medida ya se había implantado en otro baño de la facultad de Medicina por el mismo motivo. La experiencia previa, según la universidad, fue positiva.
"Allí funcionó, esperamos que en el Rectorado también" - Portavoz, Universitat de Lleida
La portavoz de la UdL precisó que las puertas del Rectorado están abiertas durante el horario lectivo y que no existe control de acceso, una circunstancia que facilita la entrada de personas ajenas al campus. A partir de ahí, la universidad ha optado por una respuesta concreta y limitada al punto donde se había detectado el problema.
La UdL esperará para valorar si amplía medidas
Por ahora, la universidad no prevé nuevas actuaciones. La intención es comprobar primero si el cambio de iluminación surte efecto en este baño del Rectorado antes de estudiar otras decisiones. De momento, la intervención queda reducida a ese aseo de la planta baja, donde se detectaron casos puntuales de consumo inyectado por parte de personas externas.