La Confederación Hidrográfica del Ebro iniciará a partir de la semana que viene las obras para reactivar y poner a punto la potabilizadora situada junto a la presa de Santa Ana, en el término municipal de Castillonroi. La instalación, construida en 2010, sigue sin haber entrado en servicio y está llamada a abastecer a 200.000 usuarios de la red de Pinyana, que incluye la ciudad de Lleida y una veintena de municipios más del Segrià y la Noguera.
Los trabajos fueron licitados el pasado noviembre por 762.000 euros y tienen un plazo de ejecución previsto de siete meses. La actuación ha sido adjudicada a la empresa Ilerdagua, con sede en el polígono del Camí dels Frares de Lleida, y el contrato de encomienda ya ha sido firmado entre la CHE y la adjudicataria. Si se cumplen los plazos previstos, la planta podría entrar en funcionamiento este mismo año.
Una infraestructura pendiente desde hace más de una década
La tercera fase del abastecimiento a los municipios de Pinyana desde el embalse de Santa Ana finalizó en 2016, pero la potabilizadora no llegó a activarse. La CHE sostiene que cuando concluyó la construcción de la planta, las infraestructuras asociadas todavía no estaban terminadas. Después, la mejora de las reservas en los embalses del Noguera Ribagorçana hizo innecesario su uso durante años.
Ese escenario cambió con la sequía de 2022 a 2024. Fue entonces cuando la Mancomunitat reclamó la puesta en marcha de la instalación. El organismo de cuenca argumenta que en periodos de bajas reservas el agua pierde calidad por turbidez, una circunstancia que dio sentido a recuperar una planta que llevaba más de una década construida pero inactiva.
Reforma para mejorar el tratamiento del agua
La actualización de la potabilizadora incorporará un sistema de floculación y otro de filtrado para evitar la colonización por mejillón cebra. El dispositivo se aplicará tanto a la estructura principal de la red de agua como a las tuberías locales.
La actuación prevé un proceso físico químico de floculación, filtración, desinfección y línea de fangos con el objetivo de interceptar ejemplares y larvas de esta especie invasora. La presencia de mejillón cebra añade un factor de presión sobre una infraestructura clave para el suministro de agua en el área de Lleida.
Santa Ana y Canelles reabren a la navegación
La CHE detectó el año pasado ejemplares adultos de mejillón cebra en el embalse de Santa Ana. Aguas arriba, en Canelles y Escales, se localizaron larvas. Por este motivo, Santa Ana fue considerado embalse afectado y Canelles, embalse en riesgo.
El organismo ha levantado ahora la prohibición de navegación en los pantanos de Santa Ana y Canelles, una restricción que estaba vigente desde el 1 de noviembre. La decisión se adoptó tras constatar el funcionamiento de las estaciones de limpieza de embarcaciones de Àger y Alfarràs.
Los usuarios que quieran navegar deberán disponer de una declaración responsable y del ticket de limpieza. La normativa obliga a pasar por una estación de limpieza la primera vez que se entra en un embalse afectado o en riesgo, al salir de él, al participar en acontecimientos o competiciones en otros pantanos, o al solicitar la navegación en otras demarcaciones hidrográficas.
En la actualidad, 27 embalses de la cuenca del Ebro disponen de dispositivos de limpieza. De ellos, 18 están afectados y 9 se encuentran en riesgo. En este contexto, la puesta al día de la potabilizadora de Santa Ana aparece como una pieza pendiente para reforzar el abastecimiento de Pinyana y adaptar la red a un escenario marcado por la sequía y por la expansión del mejillón cebra.