La jueza de instrucción del Tribunal de Instancia número 4 de Lleida ha ordenado reabrir la investigación por el asesinato de Isaac Martínez, un crimen cometido en el barrio de Cappont el 9 de noviembre de 2006. La resolución llega tras estimar la petición presentada por el abogado de la familia, Pau Simarro, cuando faltan menos de ocho meses para que se cumplan 20 años de los hechos, el plazo en el que el caso prescribe.
Isaac Martínez tenía 26 años cuando fue asesinado a primera hora de la mañana, justo cuando salía con el coche de un aparcamiento para ir a trabajar. El tiroteo se produjo a la salida de un parking de la calle Riu Ter, en Cappont, uno de los puntos clave de una causa que ahora vuelve a activarse judicialmente.
Nueva diligencia sobre los cartuchos hallados en la escena
La magistrada ha acordado librar un oficio a la Dirección General de Policía y Guardia Civil para que su servicio de criminalística analice un extremo técnico que puede resultar relevante. En concreto, pide que determine si la presencia de partículas de estaño en el fulminante de los cartuchos localizados en el lugar del crimen, partículas que no aparecieron en la ropa de J.R.M., hace incompatible que ese día usase un arma de fuego o si pudo utilizarla.
La resolución también reclama que se aclare si es posible, e incluso frecuente, que en el fulminante de cartuchos de armas semejantes a la utilizada en el asesinato existan partículas de metales como el estaño que no tienen por qué estar presentes en el contenido de la pólvora almacenada en el cartucho para producir la deflagración al ser percutido.
Un investigado y un crimen sin resolver
J.R.M. fue investigado en su momento como posible autor del tiroteo. La reapertura no altera la presunción de inocencia y se centra ahora en una nueva comprobación pericial vinculada a los restos balísticos recogidos tras el asesinato.
El autor del crimen actuó encapuchado. Iba vestido de negro, con un pasamontañas y un chaleco reflectante. Disparó siete veces contra la víctima, primero dos tiros por la parte trasera del coche y después cinco desde el costado, cuando Isaac Martínez trataba de incorporarse a la circulación al salir del aparcamiento.
La cuenta atrás judicial
La decisión judicial llega en un momento especialmente sensible para la causa. El asesinato está a menos de ocho meses de alcanzar los 20 años desde su comisión, el límite temporal de prescripción. Esa circunstancia sitúa la nueva diligencia pericial en el centro de una investigación que llevaba años sin avances decisivos.
Con esta reapertura, el juzgado busca aclarar si los vestigios metálicos detectados en los cartuchos pueden encajar o no con la eventual utilización de un arma por parte del investigado en aquella mañana de noviembre de 2006, en un crimen que sigue sin resolverse en Lleida casi dos décadas después.