El cáncer de colon dejó una estimación de 408 nuevos diagnósticos en las comarcas de Lleida durante 2024 y 135 fallecimientos en la provincia, en una jornada marcada por la conmemoración del Día Mundial de esta enfermedad. Los datos sitúan este tumor como uno de los de mayor impacto en el territorio, tanto por incidencia como por mortalidad.
Del total de casos estimados en Lleida, 250 correspondieron a hombres y 158 a mujeres. En ambos sexos fue el segundo cáncer más habitual. En los hombres quedó por detrás del de próstata y en las mujeres ocupó también la segunda posición entre los diagnósticos más frecuentes.
Alta incidencia y peso en la mortalidad
La mortalidad también mantiene al cáncer de colon entre los tumores con mayor afectación en Lleida. En los hombres fue el segundo con más muertes, solo por detrás del cáncer de pulmón. En las mujeres se situó por detrás del cáncer de mama y del de pulmón. En 2025, además, mama y pulmón igualaron el número de fallecimientos.
La atención de los especialistas está puesta también en otro frente. Los expertos advierten de un aumento de casos en pacientes menores de 50 años, un grupo de edad fuera del cribado poblacional vigente en Catalunya.
El cribado sigue sin superar el 50% de participación
En la actualidad, mujeres y hombres de entre 50 y 69 años reciben cada dos años una invitación para hacerse una prueba gratuita de sangre en heces. El objetivo es detectar cantidades de sangre no visibles a simple vista en las deposiciones, una señal que puede alertar de una posible lesión.
Este programa está pendiente de ampliar el rango de edad hasta los 74 años, desde los 69 actuales. Mientras esa extensión no se despliega, los oncólogos insisten en mejorar la respuesta de la población que ya está llamada a participar.
"La máxima prioridad es que las personas de 50 a 69 años se hagan la prueba" - Elena Élez, jefa de la Unidad de Tumores Digestivos del hospital Vall d"Hebron
La especialista advierte de que la participación se mantiene por debajo del 50% y considera que debería llegar como mínimo al 65% para ganar capacidad de detección precoz.
Preocupación por los casos en personas jóvenes
Los oncólogos han impulsado la campaña #Noesplatodebuengusto para alertar sobre la importancia del diagnóstico temprano y de mantener hábitos de vida saludables. Aun así, la investigación sobre el repunte de casos en personas jóvenes sigue abierta.
Elena Élez ya señaló el pasado julio que la mayoría de estos tumores no se vinculan a un riesgo hereditario ni se relacionan necesariamente con un estilo de vida sedentario o una dieta poco equilibrada. Entre los factores que están bajo estudio citó el microbioma, la toma de antibióticos, el ritmo de sueño o el estrés.
En pacientes jóvenes, la especialista pide vigilar señales de alerta como pérdida de peso y cansancio inexplicables, anemias o sangrados. Su advertencia es clara. Un 70% de los pacientes jóvenes tienen el tumor avanzado cuando se detecta, una circunstancia que complica el abordaje clínico y refuerza la necesidad de consultar ante síntomas persistentes.