Prullans ha aprobado un proyecto para garantizar suministro eléctrico ante futuros apagones con una instalación fotovoltaica de autoconsumo colectivo, baterías para almacenar excedentes y un sistema de backup que permita seguir operando si falla la red. La actuación, presupuestada en 113.412 euros, prevé colocar las placas solares en el tejado de uno de los dos locales sociales del municipio.
El alcalde, Albert Maurell, defendió la medida al considerar que un suministro de emergencia "es totalmente necesaria después de lo vivido". La decisión llega después del gran apagón que afectó a toda España el 28 de abril del año pasado, un episodio que ha acelerado en el último año la implantación de sistemas de almacenamiento eléctrico.
Más municipios estudian reforzar el autoconsumo
La iniciativa de Prullans no es un caso aislado. Otros ayuntamientos de Lleida estudian complementar sus instalaciones solares de autoconsumo con baterías para guardar la energía sobrante en las horas de menor demanda. En algunos casos también se valora incorporar generadores de gasóleo para asegurar un suministro de emergencia ante incidencias graves y prolongadas.
Ese movimiento coincide con el avance de grandes proyectos de almacenaje energético. Las comarcas de Lleida solo concentran dos de los más de cien proyectos de baterías que están en tramitación en Catalunya, mientras que entre las propuestas de otras tecnologías figura el recrecimiento de la central hidroeléctrica reversible de Moralets, un expediente cuya tramitación depende del Estado.
Luz verde ambiental a tres centrales híbridas
La Generalitat ha dado el visto bueno ambiental a las primeras centrales híbridas en Lleida. La ponencia de energías renovables ha emitido una declaración ambiental favorable para tres proyectos de la multinacional austríaca RP Global, que quedan ahora pendientes de la aprobación de Urbanismo.
Las plantas, llamadas Martí, Sant Roc y Gardeny, se reparten por terrenos del Urgell y de La Conca de Barberà, en Tarragona. Los tres proyectos combinan paneles solares, molinos de viento y baterías para almacenar energía.
En conjunto suman 109 megavatios de potencia eólica con 18 aerogeneradores, además de 30 megavatios solares con 42.000 paneles fotovoltaicos sobre una superficie de 60 hectáreas. A ello se añade una instalación de baterías de 5,65 megavatios, con una autonomía de dos horas.
Reparto de las instalaciones en el territorio
La mayor parte del despliegue se concentrará en varios municipios del Urgell. Siete de los molinos de viento están previstos en Guimerà, donde además se ubicarán todos los paneles solares de las tres plantas. Nalec acogerá un aerogenerador y Ciutadilla tendrá cinco más.
Ciutadilla también albergará más de 156.000 metros cuadrados para las instalaciones de baterías de los tres proyectos. Las líneas eléctricas para evacuar la energía generada por los aerogeneradores y las placas se distribuirán entre Guimerà, Nalec, Ciutadilla y Vallbona de les Monges.
El avance de estas soluciones energéticas, tanto a escala municipal como en grandes instalaciones, refleja un cambio de prioridad en el territorio. El objetivo ya no es solo producir electricidad renovable, sino disponer de margen de maniobra cuando la red falle y mantener servicios básicos en funcionamiento durante cortes prolongados.