Los Mossos d'Esquadra detuvieron el miércoles 8 de abril en Molló a una pareja acusada de cometer dos hurtos con el método de la mimosa y de intentar otros cinco en distintos municipios del Ripollès. Los arrestados son un hombre de 30 años y una mujer de 32, esta última con antecedentes policiales.
La investigación sitúa el primer hurto en Ripoll, hacia las 11.45 horas. La sospechosa se acercó a una mujer de edad avanzada con una excusa, le cogió la mano y le sustrajo tres anillos. La víctima se dio cuenta de lo ocurrido, recriminó la acción a la mujer y esta huyó corriendo.
Poco después, ya hacia el mediodía, se produjo un segundo robo en Sant Pau de Segúries. En este caso, la víctima, también una mujer mayor, paseaba a su perra cuando una desconocida se le acercó, le dijo algo que no entendió y acto seguido le dio dos besos y un abrazo. Durante ese contacto, la presunta autora le arrancó una cadena de oro con medallas y escapó en un vehículo que la esperaba cerca.
Siete acciones atribuidas a la misma pareja en el Ripollès
Los Mossos atribuyen a los dos detenidos un total de siete hechos en la comarca. Dos de ellos se habrían consumado y otros cinco quedaron en tentativa. Esas maniobras se registraron en Campdevànol, Sant Joan de les Abadesses y Camprodon, donde se concentraron tres casos.
En esas cinco tentativas el robo no llegó a completarse porque las víctimas detectaron la maniobra a tiempo o porque la presencia de testigos obligó a los sospechosos a marcharse.
El método de la mimosa consiste en acercarse a personas mayores con una actitud afectuosa para aprovechar el contacto físico y sustraer joyas u otros objetos de valor. En muchos casos, una segunda persona espera cerca en un vehículo para facilitar la huida.
Localizados en la C 38 a la altura de Molló
Tras recibir los avisos, los Mossos activaron un dispositivo de búsqueda con apoyo de la Guàrdia Municipal de Camprodon. Hacia la una del mediodía, una patrulla localizó el vehículo en el que circulaban por la C 38, dentro del término municipal de Molló.
En el registro del coche, los agentes de la patrulla de seguridad ciudadana de la comisaría de Ripoll recuperaron los objetos sustraídos. La cadena de oro estaba escondida bajo el tapizado de la zona de los pies del acompañante. Los anillos, por su parte, estaban ocultos en el tapizado del techo, sobre el parasol del conductor.
Con estas pruebas, los agentes detuvieron a los dos ocupantes del vehículo como presuntos autores de los hurtos. Los arrestados han pasado este viernes a disposición del juzgado de instrucción de guardia de Ripoll.
Recomendaciones para evitar este tipo de robos
Los Mossos aconsejan desconfiar de desconocidos que se acerquen con exceso de familiaridad, evitar interacciones innecesarias y mantener la distancia de seguridad. Si alguien intenta abrazar o tocar de forma incómoda, recomiendan alejarse de inmediato y avisar al 112 para facilitar una respuesta rápida.