Un grupo de ladrones se llevó dinero en efectivo y una caja fuerte de unos 300 kilos del hotel del santuario de la Vall de Núria durante la noche del domingo al lunes. El robo se produjo sin que nadie oyera ningún ruido, según han confirmado los Mossos d'Esquadra.
El robo y la huida por la montaña
Los autores colocaron la caja fuerte sobre un trineo con la intención de arrastrarla hasta Queralbs, el último punto accesible con vehículo. El trayecto entre Núria y Queralbs es de aproximadamente ocho kilómetros y presenta un desnivel de 800 metros, con tramos cubiertos de nieve y hielo en esta época del año.
A los 500 metros de iniciar el recorrido, la caja fuerte cayó por un terraplén y quedó en una zona de acceso muy complicado, donde permanece actualmente. El acceso a la Vall de Núria solo es posible en tren cremallera o a pie por un camino de montaña, lo que dificulta cualquier movimiento de objetos pesados.
Descubrimiento y actuación policial
Los responsables del establecimiento no detectaron el robo hasta primera hora de la mañana del lunes. Fue entonces cuando avisaron a los Mossos d'Esquadra, que se desplazaron hasta el santuario para iniciar la investigación.
La policía catalana investiga si los supuestos autores abandonaron voluntariamente la caja fuerte o si se les escapó el trineo durante el descenso. La caja fuerte quedó detenida cerca de la vía del tren cremallera, en un punto de acceso especialmente difícil.
Dificultades para recuperar la caja fuerte
Las condiciones meteorológicas han complicado las labores de recuperación. La zona presenta nevadas intensas y riesgo elevado de aludes, lo que limita el acceso tanto para los Mossos como para los responsables del hotel.
La investigación policial sigue abierta para identificar a los responsables del robo y esclarecer cómo lograron acceder y transportar la caja fuerte en un entorno tan aislado y con condiciones tan adversas.