El Servicio de Vigilancia Aduanera y los Mossos d"Esquadra han desmantelado en Fogars de la Selva la mayor fábrica de perfumes falsificados de lujo detectada hasta ahora en Europa. La operación, realizada con la colaboración de la aduana francesa, ha permitido la detención de siete personas y la investigación de otras once por presuntos delitos de pertenencia a organización criminal, contrabando y contra la propiedad industrial. Los dos supuestos líderes de la trama permanecen en busca y captura.
Producción a gran escala en Fogars de la Selva
La nave principal, situada en el polígono industrial de Fogars de la Selva, junto a otra nave contigua, contaba con siete líneas de producción y una capacidad de hasta 16.000 perfumes diarios. El volumen anual podía alcanzar los cuatro millones de frascos. En total, los agentes han intervenido 1.210.000 perfumes falsificados de más de 50 marcas de lujo, entre ellas Chanel, Dior, Louis Vuitton, Xerjoff y Yves Saint Laurent, con precios en el mercado que llegan a los 400 euros por unidad.
El material de embalaje y los frascos llegaban desde China, mientras que las esencias utilizadas eran de origen francés. Los investigadores localizaron siete máquinas de embotellado, 250 referencias de esencias y grandes cantidades de alcohol desnaturalizado. En la nave contigua, comunicada por una puerta oculta, se almacenaba material necesario para dar apariencia de original a los productos, como tapones, etiquetas, adhesivos y alarmas electrónicas.
Red logística y exportación internacional
La organización utilizaba almacenes en Arbúcies y Sant Feliu de Buixalleu para guardar el producto antes de su exportación. Los perfumes se enviaban a Países Bajos, Italia, Bélgica y Francia bajo la cobertura de una empresa aparentemente legal. Los envíos se realizaban en cajas rotuladas en francés como "FRAGILE", idénticas a las intervenidas en la primera actuación en Francia.
En una nave de Sant Feliu de Buixalleu se intervinieron bidones de hasta 100 litros de alcohol desnaturalizado y más esencias. En Arbúcies, los Mossos localizaron 350.000 botellas listas para su distribución europea. Además, se encontraron 872.000 frascos llenos pendientes de ser etiquetados en la planta principal.
Investigación iniciada tras una intervención en la frontera
La investigación se activó en octubre del año pasado, cuando la aduana francesa interceptó una furgoneta con 2.600 frascos de perfumes falsificados que había cruzado la frontera desde España. Los Mossos y Vigilancia Aduanera detectaron movimientos constantes de camiones y furgonetas con matrículas extranjeras, especialmente rumanas, que transportaban cajas similares a las intervenidas en Francia.
"La sorpresa es que cuando entran en la nave se encuentran unas oficinas de una empresa dada de alta en el comercio al por mayor de perfumes y cosmética, con estanterías llenas de perfumes de diferentes marcas" - Carlos Gavilanes, jefe de Vigilancia Aduanera en Catalunya
El fin de semana del 6 y 7 de febrero, en Puigcerdà, patrullas uniformadas de los Mossos detectaron varios camiones en la zona industrial. Al revisar la carga, comprobaron que transportaban perfumes y que la documentación presentaba irregularidades. Los conductores declararon como testigos y la mercancía quedó custodiada.
Funcionamiento de la organización y situación actual
Según los responsables policiales, la actividad podría haberse iniciado en 2021. La empresa se constituyó en 2020 y en 2023 amplió su infraestructura alquilando una nueva nave. El valor económico del material intervenido supera los 94 millones de euros, tomando como referencia el precio de los productos originales.
"El circuito de venta no era el del "top manta" ni el de los mercados ambulantes el producto viajaba a otros países para venderse al precio real, con el objetivo de engañar al consumidor y maximizar el beneficio" - Responsables del dispositivo
La organización, según la investigación, funcionaba como una multinacional, subcontratando empresas de transporte para distribuir el producto en Europa. Los administradores de la fábrica serían una pareja, ella con conocimientos en la elaboración de perfumes y él encargado de la parte comercial y de distribución, ambos en busca y captura.
La instalación no cumplía la normativa sobre fabricación de perfumes ni reunía condiciones sanitarias adecuadas. La investigación continúa abierta y los agentes analizan documentación y soportes digitales para identificar toda la red de distribución y determinar el alcance de la estructura.