La inflación interanual en las comarcas gironines se situó en el 3,4% en marzo, con un repunte mensual del 1,2% que presiona especialmente el gasto ligado al turismo, la energía y los suministros básicos. El aumento coloca a Girona por encima del dato catalán, que cerró el mes en el 3,1%, y en línea con la media española, también del 3,4%.
El avance de los precios en la demarcación se dejó notar con fuerza en varios apartados de consumo habitual. Los servicios de alojamiento subieron un 4,3% en un solo mes y los paquetes turísticos un 4,2%, mientras que el uso de vehículos particulares aumentó un 7% respecto a febrero. A ello se sumó el encarecimiento de la electricidad, el gas y otros combustibles, que crecieron un 3% mensual y ya acumulan una subida interanual del 4,8%.
El turismo, la energía y la movilidad empujan el índice
Marzo dejó una subida generalizada en partidas muy vinculadas al inicio de la temporada alta y a los costes de desplazamiento. En Cataluña, el incremento de la inflación se relaciona con el encarecimiento de los carburantes derivado de la guerra en Irán. Ese contexto también se trasladó a Girona, donde el alza de los precios afectó tanto a los viajes como al consumo energético doméstico.
Otro de los bloques con aumentos destacados fue el de vestido y calzado, con incrementos mensuales superiores al 5%. También subieron las bebidas alcohólicas, un 1,1% respecto al mes anterior. En cambio, los alimentos registraron una ligera bajada del 0,2% en marzo, aunque el coste de la cesta de la compra sigue siendo un 2,1% más alto que hace un año en la demarcación.
Suben también el agua y los servicios hospitalarios
Los suministros básicos mantuvieron su tendencia al alza. La factura del agua aumentó un 1,0% en marzo y elevó el encarecimiento interanual hasta el 11,1%, uno de los repuntes más intensos del cuadro de precios. Los servicios hospitalarios, por su parte, acumulan una subida del 2,9% en el último año.
El dato de Girona supera en tres décimas la inflación de Cataluña, que se situó en el 3,1% mensual interanual tras una variación del 1,1% en marzo. A escala estatal, el IPC alcanzó el 3,4%. La inflación subyacente, que excluye energía y alimentos frescos, subió hasta el 2,7% en Cataluña y hasta el 2,9% en España.
La evolución de marzo deja un escenario de precios al alza en las comarcas gironines, con especial incidencia en los gastos asociados a la movilidad, la energía y la actividad turística, en un momento en que el coste de los suministros y de varios servicios básicos sigue ganando peso en la economía doméstica.