La Generalitat ha aprobado nuevos mecanismos para reforzar la respuesta ante inundaciones en Cataluña, con cambios en la previsión meteorológica, en los protocolos de emergencia y en la comunicación a la población durante episodios extremos. El objetivo es anticiparse mejor a las lluvias torrenciales y reducir el impacto de situaciones que, según el Govern, son cada vez más frecuentes.
La consellera de Interior, Núria Parlon, defendió la necesidad de actualizar los procedimientos ante un escenario de mayor riesgo. Parlon sostuvo que es urgente reforzar los protocolos para reducir los peligros asociados a episodios derivados del cambio climático.
Un tercer umbral de aviso por lluvias torrenciales
La principal novedad es la incorporación de un tercer umbral de aviso por lluvias torrenciales dentro del protocolo ante inundaciones. Hasta ahora ya existían indicadores por intensidad de lluvia en 30 minutos y por acumulación en 24 horas. Con el nuevo sistema se añade una referencia específica para detectar chubascos de gran intensidad que puedan dejar entre 60 y 90 litros en tres horas.
Los expertos consideran que este nuevo aviso permitirá alertar de episodios estáticos que generan acumulaciones de carácter excepcional. La previsión es que este umbral ayude a anticipar escenarios similares a los registrados en los últimos años en puntos del sur de Cataluña como Alcanar o Amposta.
Protecció Civil remarca, no obstante, que este nuevo nivel no tiene por qué traducirse en un aumento de mensajes ES Alert a la población, ya que se trata de un escenario excepcional. Entre 2012 y 2020 se identificaron 54 episodios de tormentas con una intensidad de 60 litros en tres horas.
Asesoramiento jurídico para confinamientos o evacuaciones
El Govern también ha dado luz verde a un mecanismo de asesoramiento jurídico para avalar las medidas de emergencia que puedan adoptarse en situaciones extremas. Se trata de una fórmula similar a la que se activó durante la pandemia de covid.
Ese respaldo legal se plantea para supuestos en los que pueda ser necesario ordenar confinamientos o evacuaciones con el fin de proteger a la población ante lluvias torrenciales, inundaciones o riadas. Como antecedente reciente, el Govern toma como referencia el caso del municipio gaditano de Grazalema.
656 municipios con riesgo alto o muy alto
La actualización del mapa de riesgo eleva a 656 los municipios catalanes con riesgo alto o muy alto de inundación. El nuevo balance incorpora casi un centenar más respecto a evaluaciones anteriores y refleja una revisión más amplia del territorio, municipio por municipio.
"El nuevo plan tiene una visión municipio por municipio y establece de forma clara los riesgos a los que se enfrenta cada uno en caso de lluvias torrenciales e inundaciones" - Sílvia Paneque, portavoz del Govern
Además, en unos 290 municipios se recomienda de forma expresa la elaboración de protocolos ante episodios climáticos extremos. La Generalitat calcula que solo la mitad de los ayuntamientos dispone actualmente de un plan ante inundaciones actualizado y vigente. La otra mitad carece de esos mecanismos y deberá desarrollarlos cuanto antes.
El Govern recuerda que los consistorios de localidades con alto riesgo tienen el deber de evaluar su situación, ejecutar medidas preventivas, avisar a la población, limitar el acceso a zonas inundables y adoptar medidas específicas para proteger a los colectivos más vulnerables.
Cinco grandes riesgos y cambios en los avisos del Meteocat
Hasta ahora se han identificado cinco tipos de riesgos en los temporales que afectan a municipios catalanes.
- Inundaciones fluviales
- Inundaciones marítimas
- Inundaciones derivadas de lluvias torrenciales
- Inundaciones en zonas de montaña
- Problemas relacionados con el desbordamiento de pantanos y la rotura de presas
En paralelo, la Generalitat quiere mejorar la comunicación de los fenómenos meteorológicos que supongan un peligro. El Meteocat ampliará su sistema de avisos para alertar de episodios de lluvias torrenciales y de otros fenómenos como granizo, huracanes o aguaceros. También se modificarán parámetros técnicos para hacer los mensajes más comprensibles para la ciudadanía.
Uno de los cambios será la forma de informar del viento. Los avisos pasarán a expresarse en kilómetros por hora en lugar de metros por segundo, con la intención de facilitar su interpretación.
Por ahora, el Govern descarta sancionar a los ayuntamientos que no desarrollen planes ante inundaciones. La vía que estudia es otra, prestar apoyo a los municipios pequeños que no disponen de medios suficientes para redactarlos y adaptarse a un escenario de riesgo que la administración catalana da ya por estructural.