El acusado de matar a un hombre con un machete en Verges la madrugada del 13 de agosto de 2022 declaró este martes ante el jurado popular que aquella noche iba muy ebrio y que no tenía intención de hacer daño a la víctima. El procesado, que solo respondió a las preguntas de su defensa, sostuvo que regresó armado al exterior del Mas Pi para esperar a los Mossos d'Esquadra y denunciar una agresión.
El relato del procesado ante el jurado
Según explicó, empezó a beber en otro establecimiento de Verges a partir de las tres de la tarde y también consumió un gramo de cocaína. Aseguró que permaneció allí hasta las diez o las once de la noche, cuando el responsable del local le dijo que se fuera a casa porque ya había bebido bastante.
El acusado afirmó que después esperó fuera porque debían traerle otro gramo, hizo un par de rayas y se dirigió al Mas Pi, situado a pocos metros. Allí, según su versión, un hombre le abordó por la espalda y le dijo que se marchara porque iba muy borracho. Él respondió empujándole y, acto seguido, cinco personas se le echaron encima, le golpearon y le expulsaron del local.
Siempre según su declaración, al salir volvió a caer al suelo y recibió más golpes. Entonces fue a su casa, cogió un machete y regresó al exterior del establecimiento. Dijo que se quedó al otro lado de la acera y que llamó cuatro veces al 112 con la intención de esperar la llegada de los Mossos y denunciar que le habían agredido sin motivo.
La agresión mortal y la detención
El procesado relató que hacia las dos y media de la madrugada salió del local un cliente al que no conocía, un vecino de Bordils de 44 años. Según su versión, le dijo que se fuera mientras hacía un movimiento con el machete y que, por mala suerte, se lo clavó en el cuello. Durante el interrogatorio insistió en que no tenía intención de hacerle daño.
Su abogado hizo referencia a vídeos grabados por trabajadores y clientes del Mas Pi en los que se ve cómo asesta dos golpes con el machete. El acusado manifestó que solo recuerda haber hecho el gesto y que tiene la memoria afectada por el consumo de alcohol y cocaína.
Tras ver a la víctima sangrando, se fue a su casa. De camino, según declaró, tiró el machete en una jardinera. Los Mossos d'Esquadra le detuvieron allí hacia las cuatro de la madrugada.
Los servicios de emergencias trasladaron al herido al hospital Trueta de Girona en estado crítico. Murió a las 18.45 horas del 13 de agosto de 2022. El examen médico forense situó dos grandes heridas de 16 y 12,5 centímetros en el cuello y en el hombro.
Choque pericial sobre su estado mental
En la sesión de este martes por la tarde también declararon las forenses que elaboraron el informe de imputabilidad del procesado y los peritos de la acusación particular. Las médicas detallaron que el acusado tiene un trastorno antisocial de la personalidad detectado desde joven y que no se ha adherido a ningún tratamiento en la red de salud mental.
Según las forenses, ese trastorno le convierte en una persona suspicaz, hostil y desconfiada y afectó a su capacidad volitiva en el momento de los hechos, aunque mantenía la capacidad cognitiva. Los peritos de la acusación particular discreparon y sostuvieron que tenía las facultades preservadas.
Ambas periciales coincidieron en que no ha sido posible comprobar de forma científica si el procesado iba ebrio o drogado, ya que no se le tomaron muestras de orina ni de sangre.
Peticiones de pena y próximas sesiones
La Fiscalía acusa inicialmente al procesado de un delito de homicidio con la agravante de abuso de superioridad y pide 14 años y 11 meses de prisión. La acusación particular eleva la petición a 20 años al considerar que fue un asesinato.
La defensa sostiene que se trata de un homicidio con atenuantes porque el acusado estaba afectado por el consumo de alcohol, sumado al trastorno mental, y actuó en un estado de obcecación.
El juicio continuará este miércoles con el trámite de conclusiones y los informes. Después, la magistrada presidenta entregará el objeto del veredicto al jurado popular para que se retire a deliberar.