Una treintena de personas se concentraron este viernes por la tarde ante un bloque de la calle de Ramon Turró, en el Poblenou, para intentar frenar el desalojo de varias personas del interior del edificio. La movilización fue impulsada por el Sindicat d"Habitatge de la Verneda i el Besòs, mientras los Mossos d"Esquadra acordonaban poco después el acceso a la zona.
Intervención policial en el edificio
La actuación se activó después de que la propiedad denunciara formalmente la ocupación de algunos pisos durante la mañana de este viernes. Fuentes policiales sostienen que el inmueble pertenece a una empresa y que los agentes se desplazaron hasta la finca para desalojar a las personas que habrían entrado en varias viviendas.
Los Mossos mantienen que se trata de un presunto delito flagrante de ocupación ilegal. Con ese criterio, el cuerpo desplegó efectivos en el entorno del edificio y limitó el paso en los accesos mientras se desarrollaba la intervención.
La versión del sindicato
El Sindicat d"Habitatge de la Verneda i el Besòs asegura, por su parte, que la propiedad lleva tiempo intentando vaciar la finca para reformarla y dividirla en pisos de menor tamaño. La organización enmarca lo ocurrido en un contexto de presión inmobiliaria y sostiene que la empresa se ha negado a renovar contratos de alquiler a inquilinos de otros pisos del bloque.
Siempre según esta versión, tres familias ocuparon algunos pisos el pasado martes. El sindicato defiende que esa entrada en las viviendas fue una respuesta a esa situación y asegura además que la actuación policial de este viernes se produjo después de que saltara la alarma en una vivienda que, sostiene, no había sido ocupada.
Llamamiento vecinal en Poblenou
Antes de la concentración, el sindicato lanzó un llamamiento en redes sociales para pedir la presencia de vecinos ante el bloque e intentar evitar el desalojo. La convocatoria reunió a unas treinta personas frente a la finca, en un punto muy concreto del barrio donde la presencia policial fue visible durante la tarde.
La situación se desarrolló con el edificio rodeado por los Mossos d"Esquadra y con dos relatos enfrentados sobre el origen de la intervención. Mientras la policía la vincula a una denuncia de la propiedad por una ocupación denunciada ese mismo día, el colectivo vecinal insiste en que el conflicto se arrastra desde hace tiempo por la gestión del inmueble y el futuro de sus viviendas.