Barcelona ha vivido un desplome térmico de 13 ºC en apenas 24 horas, con un cambio muy marcado entre el sábado 11 de abril y el domingo, según los registros del Observatori Fabra. El contraste se ha dejado notar especialmente en la franja central del día, cuando la ciudad pasó de valores claramente altos para la época a temperaturas mucho más contenidas.
Caída brusca entre el sábado y el domingo
El sábado 11 de abril, el observatorio anotó una temperatura máxima de 26,8 ºC. Solo un día después, el domingo, la máxima se quedó en 17,2 ºC. La diferencia entre ambas jornadas deja una bajada de 13 ºC en 24 horas en uno de los puntos de referencia meteorológica de la capital catalana.
La caída fue especialmente visible en el intervalo comprendido entre las 1200 y las 1230 UTC, equivalente a las 1400 y 1430 horas en Barcelona. En esa media hora de referencia, la temperatura pasó de 26,8 ºC el sábado a 13,8 ºC el domingo, un cambio muy acusado de un día para otro.
Un contraste después de una noche excepcional
Este giro llega además después de que el Observatori Fabra registrara la noche de abril más cálida desde 1914, un dato que subraya la anomalía térmica de las últimas horas en la ciudad. El comportamiento de la temperatura ha dejado así dos señales muy poco habituales en un margen corto de tiempo, con calor nocturno extraordinario y un descenso posterior muy rápido.
Qué se espera en los próximos días
De cara a la segunda mitad de la semana, los modelos meteorológicos apuntan a un nuevo repunte. La previsión indica un ascenso de las temperaturas a partir de mediados de semana, por lo que este bajón térmico podría dar paso otra vez a valores más altos.
El episodio deja una oscilación muy marcada en Barcelona en apenas un fin de semana, con registros que sitúan al Observatori Fabra como referencia de un cambio de tiempo brusco y plenamente perceptible en la ciudad.