La estación de Sant Vicenç de Calders ha acumulado 21 incidencias por grafitis desde principios de año y figura entre los puntos más castigados de la red ferroviaria catalana. Renfe ha respondido con más vigilancia nocturna, drones y una prueba piloto con una unidad canina para intentar frenar unas intrusiones que afectan tanto al servicio como al material móvil.
La paradoja está en el impacto diario de unas pintadas que no solo obligan a limpiar trenes, sino que también dejan convoyes fuera de servicio. Renfe calcula que una media de dos trenes queda inmovilizada cada día porque los grafitis afectan a la visibilidad de los maquinistas, una alteración que durante el año pasado repercutió en unos 1,4 millones de viajeros con retrasos, cambios de horario o menos capacidad.
Sant Vicenç de Calders sumó 21 casos y quedó entre las estaciones más afectadas
El registro de Sant Vicenç de Calders la sitúa por debajo de Montcada-Bifurcació, con 31 incidencias, pero en niveles próximos a Estació de França de Barcelona, con 23, y a Cornellà y Granollers Centre, con 22 cada una. La concentración de casos confirma la presión sobre varios nodos ferroviarios del área de Barcelona y del Camp de Tarragona.
En el conjunto de Cataluña, Renfe presentó 970 denuncias por grafitis durante 2025. Esa actividad obligó a limpiar 55.100 metros cuadrados de superficie en trenes y elevó el coste hasta 7,4 millones de euros.
Además del gasto, las pintadas alteran la operativa diaria. Cuando afectan a cabinas o zonas que comprometen la visibilidad, Renfe debe retirar el tren, activar convoyes de reserva o modificar la composición prevista para mantener la circulación.
Renfe desplegó drones nocturnos y abrirá un punto de limpieza en la estación
Para intentar contener las intrusiones en Sant Vicenç de Calders, Renfe ha reforzado la vigilancia con seis servicios dinámicos nocturnos. La compañía también ha incorporado drones para detectar accesos no autorizados en el entorno ferroviario.
El refuerzo incluye una prueba piloto con una unidad canina y la futura instalación de cámaras volumétricas y de infrarrojos. Esos sistemas permitirán activar drones de forma automática cuando detecten movimientos sospechosos.
Cataluña dispone ahora de cinco puntos de limpieza de grafitis repartidos entre Ripoll, Sant Andreu, Estació de França, L'Hospitalet de Llobregat y Vilanova i la Geltrú. La red se ampliará con nuevas instalaciones en Reus y en Sant Vicenç de Calders, en una zona donde la estación de Sant Vicenç de Calders ya concentra varias incidencias operativas.
Renfe sostiene que buena parte de estos actos los cometen grupos organizados que se desplazan expresamente para pintar trenes y sitúa a Cataluña como uno de los focos principales de esa actividad. En paralelo, la limpieza ha ganado velocidad con nuevos productos, como ya ocurrió en nuevas instalaciones ferroviarias vinculadas al mantenimiento.
Con esos productos, el tiempo necesario para retirar las pintadas ha pasado de una hora a 15 minutos.