La tecnología instalada en los vehículos modernos ha transformado la manera en que las autoridades reconstruyen los accidentes de tráfico más graves. Los Mossos d'Esquadra han recurrido a estas herramientas en más de un millar de investigaciones desde el año 2014 para esclarecer las circunstancias exactas de las colisiones.
Un aumento exponencial en las extracciones
El ritmo de trabajo se ha intensificado notablemente durante el último periodo. Actualmente los agentes realizan entre 150 y 200 extracciones de datos anuales, una cifra que muestra un crecimiento sostenido especialmente a partir de 2024.
Estos dispositivos electrónicos capturan información crítica en los instantes finales antes del impacto.
"Registran los cinco segundos previos a una colisión justo antes de que se activen los airbags" - Francesc Parra, jefe de la División de Investigación Viaria
La memoria del sistema almacena parámetros vitales como la velocidad instantánea, el uso simultáneo del freno y el acelerador o los movimientos bruscos del volante. También verifica si los sistemas de seguridad estaban operativos en el momento del siniestro.
Precisión quirúrgica en la escena
Esta capacidad técnica permite a los investigadores obtener una radiografía fiel de lo ocurrido. La policía utiliza esta tecnología en el 30% de los siniestros graves o mortales debido a su alta fiabilidad para determinar responsabilidades.
Aunque no constituye por sí sola una prueba pericial definitiva, puede resultar determinante para detectar excesos de velocidad o imprudencias temerarias al volante.
Los registros objetivos han desmontado versiones contradictorias en múltiples ocasiones. En un caso registrado en la carretera C-32, la caja negra demostró que un conductor circulaba a 151 km/h en un tramo con límite de 80 km/h.
Limitaciones técnicas y privacidad
No siempre los datos confirman la culpabilidad del conductor principal. En otro incidente, la tecnología permitió descartar inicialmente un exceso de velocidad y evidenciar una maniobra inesperada de otro vehículo que invadió el carril contrario.
El responsable policial subraya que estos dispositivos no registran datos personales, ya que la normativa europea lo prohíbe expresamente para proteger la intimidad de los usuarios.
Las compañías aseguradoras también pueden acceder a esta información dentro del marco de sus propias investigaciones privadas sobre la responsabilidad civil.
La heterogeneidad entre los distintos fabricantes complica tanto la extracción como la interpretación correcta de los archivos digitales. Cada marca utiliza protocolos diferentes que exigen conocimientos técnicos muy específicos.
El Instituto de Seguridad Pública de Cataluña trabaja en formación específica para los agentes con el objetivo de adaptarse a los nuevos retos tecnológicos que plantean los vehículos conectados.