El precio medio de la vivienda en Tarragona ha subido un 14% en un año y se ha situado en 2.294 euros por metro cuadrado, en un mercado donde la oferta disponible ha caído cerca de un 15%. La presión se concentra especialmente en el litoral y en los municipios con más demanda de segunda residencia y compra familiar.
La principal tensión del mercado aparece en la Costa Daurada. Mientras el peso de la demanda extranjera alcanza el 60% de las compraventas, el mercado del litoral deja de moverse solo por el uso vacacional y gira hacia la residencia habitual y familiar, con menos vivienda disponible y más competencia por los inmuebles más buscados.
La Costa Daurada concentra el 60% de compras extranjeras
El informe del mercado inmobiliario 2025-26 de Engel & Völkers sitúa a los compradores extranjeros como actores mayoritarios en la Costa Daurada. Franceses, alemanes, suizos, belgas y neerlandeses encabezan unas operaciones que ya representan seis de cada 10 compraventas en la zona.
Ese peso convive con una realidad distinta en Tarragona capital. Allí, los compradores nacionales mantienen el 67% de las operaciones en un mercado que mezcla demanda para vivir e inversión, con un comportamiento menos volcado al cliente internacional que en el resto del litoral.
Además del origen de la demanda, cambia también el tipo de compra. El mercado costero evoluciona desde un perfil principalmente vacacional hacia otro más estable, vinculado a familias y a residencia habitual, una transición que también se refleja en municipios con actividad sostenida como Salou, Miami Platja y L’Ametlla de Mar.
Cambrils alcanza 3.800 euros por metro en Centro-Puerto
Cambrils marca algunos de los valores más altos del entorno. La zona de Centro-Puerto alcanza un precio medio de 3.800 euros por metro cuadrado, por encima de la primera línea de mar, donde el valor medio se sitúa en 3.595 euros.
En otros puntos del litoral, la demanda se concentra en productos muy concretos. Los compradores buscan sobre todo pisos con terraza y viviendas unifamiliares con jardín y piscina, un patrón que sostiene la actividad en Salou, Miami Platja y L’Ametlla de Mar.
Con menos inmuebles en el mercado, la competencia se intensifica en las áreas más demandadas. La oferta de vivienda se ha reducido cerca de un 15%, una caída que presiona tanto las compraventas como el alquiler, sobre todo en las zonas próximas al mar.
El alquiler sube con menos oferta cerca del mar
El encarecimiento no se limita a la venta. El mercado del alquiler mantiene una tendencia al alza por la escasez de oferta, una situación más visible en los entornos costeros donde la disponibilidad es menor y la demanda se reparte entre residencia permanente e interés inversor.
En Tarragona capital, ese equilibrio entre compra para vivir y compra como inversión mantiene un comportamiento diferenciado respecto a otros municipios del litoral. En la ciudad, los compradores nacionales concentran el 67% de las operaciones, frente al predominio extranjero que define buena parte de la Costa Daurada.
El informe de Engel & Völkers fija en Cambrils el dato más concreto de esa presión de precios, con 3.800 euros por metro cuadrado en la zona Centro-Puerto.