El Govern aprobará el 28 de abril un segundo plan de choque para reforzar el transporte de viajeros por carretera en Cataluña, con una actuación destacada en Tarragona. La medida prevé mejorar la oferta en 22 líneas interurbanas de autobús de la demarcación para absorber el aumento de demanda derivado de la crisis de Rodalies.
Los refuerzos se concentrarán en los corredores con más usuarios, especialmente en las conexiones entre Tarragona y Reus, Tarragona y Barcelona, el Vendrell y Barcelona, y Tortosa y Tarragona. El objetivo es aumentar la capacidad de los servicios regulares durante este mismo año, una vez definidos ya los refuerzos de las distintas líneas.
Una inversión de 4,8 millones en Tarragona
El secretario d"Infraestructures i Mobilitat, Manel Nadal, ha cifrado en 4,8 millones de euros la inversión prevista para las mejoras en la demarcación de Tarragona. En el conjunto de Cataluña, el segundo plan de choque asciende a 21,5 millones de euros.
Además de las líneas con más demanda, este año también se actuará en servicios que ya estaban previstos. Entre ellos figuran Tarragona y Aeroport de Reus, Vespella de Gaià y Tarragona, Salou, La Pineda y Tarragona, L"Hospitalet de l"Infant y Mont roig, además de mejoras vinculadas al estudio de movilidad de la Conca de Barberà.
"Tenemos que hacer un plan de buses, mejorar los servicios ferroviarios y también está el tranvía, que es decisivo" - Manel Nadal, secretario d"Infraestructures i Mobilitat
Refuerzos inmediatos y planificación a medio plazo
Nadal ha defendido que estos refuerzos deben ir acompañados de un plan de servicios del transporte público de viajeros que ya se está redactando para toda Cataluña y que, en Tarragona, se trabaja con la Diputació. También ha apostado por impulsar la ley del Área Metropolitana de Tarragona para dotarla de competencias en materia de transporte.
El responsable de Mobilitat ha admitido que esta ley tardará todavía algunos años en aprobarse, por lo que, mientras tanto, la prioridad pasa por reforzar la oferta actual. En paralelo, ha avanzado la voluntad de poner en marcha pruebas piloto de nuevas líneas de bus, dos o tres, consensuadas con distintos municipios y pensadas para que en el futuro puedan ser gestionadas por la AMT.
Concesiones más largas a cambio de buses menos contaminantes
La Generalitat también ha decidido alargar hasta un máximo de seis años las concesiones de los servicios de autobuses interurbanos que expiraban en 2028. Esa prórroga estará condicionada a la descarbonización de las flotas y a la mejora del servicio.
Mediante un decreto ley, el Ejecutivo obligará a las empresas concesionarias a presentar en un plazo de tres meses un proyecto con sus planes de renovación si quieren mantener la explotación. La Generalitat dispondrá después de otros tres meses para revisar las propuestas. Si cumplen los requisitos, los planes deberán estar en marcha antes de acabar el año. Si no los cumplen, las líneas saldrán a concurso.
Objetivo del 75% de flota descarbonizada en 2029
El nuevo modelo fija como meta que el 1 de enero de 2029 el 75% de la flota esté descarbonizada, lo que supondría que unos 1.425 autobuses funcionen con tecnologías limpias. En la actualidad, de los 1.597 vehículos en servicio, solo 25 son eléctricos, el 1,6% del total.
El decreto incorpora además mejoras operativas, entre ellas la implantación de sistemas de información en tiempo real para que los usuarios puedan conocer la ubicación de los autobuses y el tiempo de espera. La inversión asociada a esta transformación se estima en 762 millones de euros, una cantidad que asumirán las empresas operadoras a cambio de amortizarla dentro de los nuevos plazos de concesión.
Con este paquete de medidas, el Govern busca responder a la presión que sufre la red ferroviaria y, al mismo tiempo, acelerar la modernización del bus interurbano, especialmente en áreas con alta movilidad diaria como el Camp de Tarragona y las conexiones con Barcelona.