La red ferroviaria de Rodalies y Regionales en Cataluña volverá a ser de pago a partir del 9 de mayo si no se producen cambios de última hora. La consejera de Territorio Sílvia Paneque confirmó la fecha tras asegurar que el sistema ya ha recuperado el 90% de los viajeros habituales.
Aquel día habrán transcurrido casi 110 días desde el accidente de Gelida que costó la vida a un maquinista en prácticas. Desde entonces la Generalitat impuso la gratuidad del servicio como medida compensatoria hasta alcanzar una normalidad operativa sostenible.
Recuperación parcial de líneas clave
Esta semana entra en vigor la recuperación del tramo completo de la línea R4 lo que elimina la lanzadera entre Terrassa y Manresa. La línea R3 alargará su recorrido hasta Ribes de Freser aunque hasta ahora solo operaba entre la Garriga y Ripoll.
La línea R15 funcionará desde Reus hasta Móra la Nova tras estar cortada durante tres meses y medio. Permanecen sin servicio los tramos entre Ribes de Freser y la Tor de Carol en la R3 y entre Móra la Nova y Riba-roja en la R15.
En estas zonas afectadas circulan aproximadamente el 50% de los trenes y se mantienen los autobuses sustitutorios. Los usuarios deberán mostrar el billete o abono correspondiente al tramo afectado pero no podrán comprarlo dentro del autobús.
La compra debe realizarse a través de Internet o en la estación de destino. Esta situación complica el acceso en muchas estaciones de los tramos afectados que carecen de personal o máquinas de venta automática.
"No podemos aceptar que se nos haga pagar porque ya lo pagamos con la salud" - Anna Gómez, portavoz de Dignidad en las Vías
Las plataformas de usuarios critican la vuelta al cobro mientras persisten las deficiencias estructurales. Montse Ayats portavoz de la plataforma de usuarios de la R3 afirmó que no se trata de una medida política sino de la consecuencia de unos trenes que no funcionan correctamente.
Limitaciones de velocidad y obras urgentes
Anna Gómez denunció que la reapertura se produce con 12 limitaciones de velocidad el doble de lo que admitía la Generalitat. El mapa de Adif refleja hasta seis tramos donde los trenes no pueden superar los 30 km/h y uno más limitado a 20 km/h.
Un corte no previsto afecta desde hace dos meses a la R13 entre Sant Vicenç de Calders y la Plana Picamoixons debido a urgencias en los túneles. Las infraestructuras fueron inauguradas hace casi un siglo y medio y presentan grietas visibles en algunos puntos.
Los trabajos de la R13 se extenderán hasta el 6 de julio e incluyen mantenimiento de dos túneles y actuaciones urgentes en otros dos. El túnel del Rubí llegó a tener riesgo de colapso lo que obligó a cortar la circulación durante varias semanas y bloqueó el tránsito de mercancías.
Aunque se reabrió una vía la segunda continuará cortada hasta finales de junio. Nil Magrinyà presidente de la Asociación de Amigos del Ferrocarril de Valls y l'Alt Camp consideró necesario el corte pero criticó la planificación.
"Se planificaron horarios y servicio alternativo de forma apresurada tarde y mal" - Nil Magrinyà, presidente de la Asociación de Amigos del Ferrocarril de Valls
La entidad luchó para garantizar al menos un autobús directo entre la capital de la comarca y la estación de Sants. Fuentes de Renfe confirmaron que también habrá que pagar en caso de que el servicio se ofrezca por carretera.
Los datos de Renfe indican que hay el 96% de la oferta disponible y el 90% de los pasajeros habituales han regresado. Se espera que la R8 pueda recuperar el servicio completo hasta cinco meses después del accidente de Gelida.
Los autobuses continúan siendo imprescindibles en la R3 en un tramo de la R8 y en la práctica totalidad de las líneas de Regionales del sur. En algunos casos el servicio por carretera pasa lejos de la estación lo que obliga a los viajeros a realizar desplazamientos adicionales para acceder al transporte público.