Los maquinistas de Rodalies avisan de que las obras para reforzar la seguridad en la red ferroviaria tras el accidente de Gelida se alargarán durante años, según trasladan los sindicatos del sector, que ven inviable que todas las actuaciones necesarias pudieran estar listas en dos meses.
Pau Mercè, coordinador del sector de CCOO, junto a Francisco Cárdenas, de UGT, y Elisabeth Ramos, de CGT, coinciden en que el aumento de obras y la persistencia de limitaciones de velocidad dos meses después del siniestro reflejan el mal estado de la infraestructura. Los representantes sindicales reclaman más inversión, más personal y más medidas de seguridad en Rodalies.
Los sindicatos cuestionan los plazos anunciados
Los tres sindicatos sostienen que era imposible completar en dos meses todas las actuaciones que requiere la red. A su juicio, la situación actual demuestra que el deterioro acumulado va más allá de intervenciones puntuales y obliga a mantener trabajos de fondo durante un periodo prolongado.
Mercè asegura que la red arrastra un infrafinanciación muy importante a lo largo de los años y reclama refuerzos de plantilla para poder actuar antes de que aparezcan incidencias. Con una plantilla reducida solo se puede llegar a actuaciones reactivas, viene a resumir su diagnóstico.
En la misma línea, Cárdenas considera insuficientes las mejoras que se están ejecutando, mientras que Ramos insiste en la necesidad de intervenir con más rapidez y reforzar el mantenimiento de la infraestructura convencional.
Servicio recortado y varios tramos todavía afectados
El servicio de Rodalies se mantiene en torno al 85% de la oferta habitual, según los datos de la operadora recogidos en la información. A las incidencias que afectan a buena parte de la red se suman además las obras en los túneles del Garraf.
Siguen activos varios tramos cortados con servicio alternativo en las líneas R3, R4, R7, R8 y R15, además del corte de las líneas del sur. En la R3 se ha producido una reapertura parcial. Entre la Garriga y Ripoll circulan aproximadamente el 50% de las expediciones.
El resto de la línea continúa fuera de servicio. Entre Barcelona y la Garriga por las obras de desdoblamiento. Desde Ripoll hacia el norte porque Adif no lo autoriza. La recuperación parcial de la R3 se ha puesto en marcha manteniendo el servicio de autobuses.
Un déficit de inversión que se arrastra desde hace décadas
Las previsiones que trasladan los maquinistas se acercan a las del comisionado para el Traspaso Integral de Rodalies del Govern, Pere Macias, que plantea mantener la inversión en la red durante dos décadas para compensar la desinversión acumulada.
Macias admitió hace unas semanas que todavía hacen falta más tiempo y más recursos para corregir la descapitalización de la red convencional. Los datos de inversión que se manejan en el sector apuntan a esa brecha. La red convencional recibió 3.600 millones de euros entre 1990 y 2018 frente a los 56.000 millones destinados a alta velocidad.
Con ese escenario, los sindicatos insisten en que la mejora de la seguridad y de la fiabilidad del servicio no será inmediata. Plantean una respuesta sostenida en el tiempo, con más presupuesto, más personal de mantenimiento y actuaciones estructurales en una red que sigue acumulando incidencias y restricciones de circulación.