Un robot social entrena a jóvenes en Lleida para identificar emociones que la convivencia suele detectar tarde

Robsis despliega al robot Buddy en centros de Lleida y Catalunya para mejorar la gestión emocional de jóvenes. La máquina responde a gestos y proyecta vídeos que enseñan a nombrar sentimientos y prevenir el acoso.

28 de mayo de 2026 a las 16:22h
Un robot social entrena a jóvenes en Lleida para identificar emociones que la convivencia suele detectar tarde
Un robot social entrena a jóvenes en Lleida para identificar emociones que la convivencia suele detectar tarde

El proyecto Robsis, centrado en un robot social para trabajar las emociones de menores de entre ocho y 16 años, ya funciona en cuatro centros de los Servicios de Intervención Socioeducativa de Lleida y en otros equipamientos de Catalunya. La iniciativa busca reforzar el desarrollo emocional de los jóvenes y prevenir situaciones de acoso escolar a partir de la interacción con un dispositivo diseñado por investigadores de la Universitat de Girona y el Grup Saltó.

La paradoja del programa está en su punto de partida. Una herramienta tecnológica entra en espacios socioeducativos para abordar problemas que suelen detectarse tarde en la relación cotidiana entre iguales, desde la dificultad para nombrar lo que se siente hasta la aparición de conductas vinculadas al bullying.

El robot Buddy reacciona a las emociones y propone tres vídeos

Buddy es el robot desarrollado dentro de Robsis-Robot Social para interactuar con menores y detectar sus estados emocionales. El dispositivo incorpora una interfaz con una cara que responde de forma distinta en función de lo que recibe del usuario.

"El robot primero tiene una interfaz con una cara con la que puedes interactuar y, en función de lo que recibe, reacciona de una forma u otra, alegría, amor o enfado, por ejemplo" - Felipe Rodrigo, investigador del proyecto

Después de comunicar sus emociones al dispositivo, los usuarios pasan a una segunda fase en la que visualizan tres vídeos. Ese material está pensado para favorecer la reflexión y ayudarles a expresar con más precisión qué les ocurre.

Felipe Rodrigo sitúa ahí uno de los objetivos principales del proyecto. El investigador sostiene que muchas veces distintas emociones quedan agrupadas bajo una sola etiqueta y que el trabajo con el robot intenta que los menores aprendan a distinguirlas.

"A veces encasillamos muchas emociones en una sola, como por ejemplo la pena, la nostalgia o la soledad, pero deben sentirse e interpretarse de forma distinta y el robot quiere que las sepamos diferenciar para que el usuario mejore su desarrollo emocional, que sepa qué es lo que siente" - Felipe Rodrigo, investigador del proyecto

Los centros SIS de Lleida ya han probado el sistema en la Mariola

Las pruebas ya han llegado a cuatro centros SIS de Lleida y a otras ubicaciones de Catalunya. En esas primeras experiencias, el proyecto ha registrado buena conexión con los menores, además de motivación y aprendizaje en formato lúdico.

Uno de esos ensayos se ha desarrollado en el Centre Obert Calidoscopi, situado en la Mariola. Allí probó el robot Carlos Enjuanes, teniente de alcalde de Acción e Innovación Social del Ayuntamiento de Lleida.

Enjuanes plantea que la herramienta puede ir más allá de los servicios socioeducativos municipales. A su juicio, también podría encajar en el plan del menor en casos de jóvenes inimputables, donde la respuesta legal tiene un margen limitado y la intervención social gana peso.

"Es un proyecto que nos llama mucho la atención y que podría sernos útil no solo en los SIS, ya que también se podría aplicar dentro del plan del menor para aquellos casos de jóvenes inimputables. Sería interesante porque a nivel legal poco se puede hacer, pero sí a nivel social mediante proyectos como este" - Carlos Enjuanes, teniente de alcalde de Acción e Innovación Social, Ayuntamiento de Lleida

Felipe Rodrigo concreta que la iniciativa está orientada a mejorar las relaciones sociales y evitar temáticas como el bullying mediante el trabajo de la empatía y la identificación de situaciones negativas. El despliegue inicial ya incluye cuatro centros SIS de Lleida y la prueba en el Centre Obert Calidoscopi de la Mariola.

Sobre el autor
Redacción
Ver biografía