La mitad de los centros educativos de Lleida y del conjunto de Catalunya no están adaptados a las altas temperaturas, según un estudio de la fundación Equitat elaborado con investigadores de la Universitat Oberta de Catalunya y del Institut de Recerca en Energia de Catalunya. El informe sitúa a las comarcas leridanas como el punto más expuesto y calcula que hacia 2030 uno de cada cuatro días lectivos superará los 26,7% grados de confort en las aulas.
La paradoja es que ese diagnóstico coincide con la firma, ayer, de un acuerdo entre la Generalitat de Catalunya, l'Associació Catalana de Municipis y la Federació de Municipis de Catalunya para reformar centros públicos con 100 millones de euros, una cifra muy inferior a los entre 500 y 1.300 millones que el estudio considera necesarios para adaptar climáticamente la red educativa en diez años.
Lleida concentrará cinco de las siete comarcas más afectadas
El estudio identifica a Lleida como la zona con mayor exposición al calor en los centros escolares. Cinco de las siete comarcas más críticas de Catalunya por altas temperaturas están en la demarcación, con el Segrià, el Pla d’Urgell, l’Urgell, el Solsonès y el Pallars Jussà entre las áreas con más riesgo.
Mar Satorras, autora del estudio, sostiene que la prioridad territorial está clara.
"Una de las prioridades de este pacto de país sería Lleida sin ninguna duda" - Mar Satorras, autora del estudio, fundación Equitat
La investigadora apunta además que en los últimos años ha habido mejoras en climatización, pero defiende revisar las necesidades concretas de cada equipamiento. El informe plantea precisamente un acuerdo entre la Generalitat de Catalunya, diputaciones, entidades supramunicipales y ayuntamientos para adaptar los centros en un plazo de diez años.
El plan propone dos fases y calcula hasta 2.000 euros por alumno
La primera intervención que plantea el estudio pasa por medidas inmediatas en los edificios y patios. Incluye ventiladores de techo, refuerzo de la ventilación nocturna y matutina, sistemas de sombra naturales, fuentes de agua en los patios y una zona climatizada en cada centro educativo.
Después, en un horizonte de cinco o diez años, el documento propone una adaptación más profunda de los inmuebles. Ahí figuran la mejora integral de los edificios, la reforma de patios con más vegetación y sombra y el impulso de la educación climática, con un coste estimado de 2.000 euros por alumno.
Mar Satorras resume ese enfoque en la necesidad de ajustar la respuesta a cada caso concreto.
"En los últimos años se han hecho avances importantes para mejorar la climatización de los centros, pero se debería revisar qué necesita cada uno" - Mar Satorras, autora del estudio, fundación Equitat
El Govern cifra en 100 millones la reforma de centros públicos
Ayer, en paralelo a ese diagnóstico, la Generalitat de Catalunya, l'Associació Catalana de Municipis y la Federació de Municipis de Catalunya firmaron un acuerdo para reformar y mejorar centros educativos públicos con una inversión de 100 millones de euros.
Salvador Illa, presidente de la Generalitat de Catalunya, afirmó que el pacto puede beneficiar a 723 municipios y sostuvo que los centros han estado desatendidos "demasiado tiempo". Esther Niubó, consellera de Educación, añadió que el 26,5% de los edificios de los centros son anteriores a 1960.
Niubó concretó que el 26,5% de los edificios escolares son anteriores a 1960, un dato que el Govern vincula a la necesidad de modernizar los equipamientos y adaptarlos a nuevos usos y condiciones climáticas.