La Diputació de Lleida asumirá la titularidad de la carretera que une Riner y Torà por Ardèvol, pero la reforma integral del trazado no llegará hasta dentro de doce años. La previsión choca con el estado actual de una vía muy castigada, por la que circulan a diario turismos, tractores y camiones.
La tensión en la zona está en esa distancia entre el relevo administrativo y la urgencia sobre el terreno. Pinós y Torà reclaman una actuación inmediata en un firme que describen como un «peligro constante», mientras la única obra ya encarrilada solo alcanzará uno de los doce kilómetros de la carretera.
La ayuda de 200.000 euros solo cubre un kilómetro de los doce
Una subvención reciente de 200.000 euros del Consell Comarcal del Solsonès permitirá reparar aproximadamente un kilómetro del trazado. El resto de la vía seguirá pendiente de una intervención de fondo pese a que los desperfectos reaparecen de forma recurrente.
El origen del problema, según exponen los ayuntamientos afectados, está en una base mal ejecutada. Por eso las reparaciones puntuales no resuelven el deterioro y los baches vuelven a aparecer al poco tiempo.
En ese contexto, los consistorios insisten en que no se trata de una carretera secundaria sin uso. El trazado funciona como eje de conexión para la actividad agrícola y ganadera y para los desplazamientos entre municipios de esta parte del territorio.
Torà avisa de que la responsabilidad sigue en los municipios hasta el cambio de titularidad
Isabel Torres, alcaldesa de Torà, advierte de que mientras no se formalice el cambio de titularidad la responsabilidad sobre cualquier incidencia recae directamente en los municipios. Esa situación mantiene la presión sobre los ayuntamientos pese a que la vía pasará a depender de la Diputació de Lleida.
Los usuarios habituales describen problemas diarios en la circulación. Los vecinos denuncian pinchazos de neumáticos y maniobras para esquivar baches en una carretera por la que coinciden coches, maquinaria agrícola y vehículos pesados.
"Es una aventura diaria", vecinos de Ardèvol
Ese riesgo aumenta cuando hay poca visibilidad, de acuerdo con los testimonios recogidos en Ardèvol. La combinación de firme degradado, tráfico mixto y ausencia de una reforma completa ha convertido el recorrido en un punto de queja constante en la zona.
La carretera suma doce kilómetros entre Riner y Torà pasando por Ardèvol, y la actuación ya financiada alcanzará aproximadamente solo uno.