Movistar ha alertado a sus clientes de una nueva campaña de phishing en la que los estafadores se hacen pasar por técnicos de la compañía para ofrecer un supuesto cambio de router. El contacto llega por teléfono y presenta la operación como una mejora tecnológica de la conexión o una actualización de fibra óptica avanzada.
La maniobra aprovecha una promesa de mejora gratuita para intentar que el usuario entregue datos personales, códigos recibidos por SMS o incluso acepte una grabación de voz. El resultado puede acabar en un cambio de operador sin autorización, justo en una gestión que la compañía recuerda que no se cierra solo con una llamada.
Los estafadores usan la supuesta tecnología FTTR para pedir códigos por SMS
Durante la llamada, los ciberdelincuentes llegan a mencionar una tecnología FTTR como argumento para justificar la sustitución del equipo. En algunos casos, además, usan números que imitan el servicio de atención al cliente para dar apariencia de legitimidad a la conversación.
La oferta se presenta como una mejora sin coste, pero el objetivo real es otro. Buscan obtener información sensible, registrar el consentimiento de la víctima o tramitar un alta o cambio de compañía sin que el cliente haya dado una autorización válida.
Movistar pide desconfiar cuando la llamada introduce urgencia para aceptar la oferta o cuando el interlocutor reclama códigos de verificación enviados por SMS o datos bancarios. También considera una señal de alerta que el supuesto técnico use mensajes alarmistas o insista en grabar el consentimiento de forma inmediata.
Movistar recuerda que los cambios contractuales no se cierran solo por teléfono
La compañía recomienda comprobar cualquier gestión a través de sus canales oficiales antes de facilitar información personal. Ese filtro previo resulta clave cuando la llamada plantea un cambio de router o una mejora de la conexión como trámite inmediato.
Además, las operadoras insisten en no compartir datos sensibles por teléfono sin haber verificado antes la identidad del interlocutor. La advertencia afecta tanto a claves y códigos temporales como a información bancaria o datos personales.
Si el cliente ya ha autorizado el cambio, el margen para reaccionar es limitado pero existe. Puede ejercer el derecho de desistimiento, contactar con la nueva operadora para frenar el proceso, avisar a la compañía original y guardar todas las pruebas de la llamada.
El plazo para ejercer ese derecho de desistimiento es de 14 días desde la autorización del cambio.