Garriguella ha incorporado a la Xarxa Espais de Memòria un nuevo mirador dedicado a los 380 búnqueres de la Línia Pirineus que conserva el municipio. El balcón musealizado, situado en la carretera C-252, se ha inaugurado como un espacio para explicar la posguerra y la dictadura franquista a partir de una de las mayores concentraciones de fortificaciones del país.
La paradoja del proyecto está en el propio lugar. Una infraestructura militar levantada entre 1944 y 1957 para responder a una posible invasión exterior se convierte ahora en un punto de divulgación sobre memoria democrática y en una puerta de entrada a un patrimonio que durante años quedó en segundo plano.
Garriguella incorpora a la red memorial un mirador sobre 380 búnqueres
La nueva instalación se levanta en un enclave desde el que se puede interpretar el sistema defensivo de la Línia P, una red construida en los Pirineos entre 1944 y 1957. En Garriguella, ese legado se concentra en 380 búnqueres, una cifra que sitúa al municipio del Alt Empordà entre los puntos más singulares de este patrimonio militar.
Raquel Salas, alcaldesa de Garriguella, subrayó durante la inauguración que el municipio es “en cierta manera, una pequeña Normandía”, al considerarlo el término con mayor densidad de búnqueres del país. La alcaldesa añadió que el proyecto abre una oportunidad para dar a conocer el pueblo y mostrar su potencial.
"Garriguella es, en cierta manera, una pequeña Normandía, siendo el municipio con mayor densidad de búnqueres del país" - Raquel Salas, alcaldesa de Garriguella
El mirador se integra en la Xarxa Espais de Memòria con una propuesta que no se limita a la observación del paisaje. La intervención busca preservar la memoria de la posguerra y del franquismo a través de un recorrido interpretativo sobre las fortificaciones y su sentido histórico.
Espadaler vincula las visitas escolares con la defensa de una democracia no garantizada
Durante el acto, Ramon Espadaler, conseller de Justícia i Qualitat Democràtica, celebró que el espacio ya se utilice para llevar grupos de estudiantes y jóvenes. A su juicio, esa dimensión pedagógica permite trasladar que la democracia no fue un regalo ni tiene un carácter permanente.
"Me parece magnífico oír que aquí se llevan grupos de estudiantes y jóvenes porque es una muy buena manera de trasladarles que la democracia no nos ha sido regalada ni es perenne, sino que hay que luchar para preservarla" - Ramon Espadaler, conseller de Justícia i Qualitat Democràtica
Espadaler también defendió que iniciativas de este tipo ponen la memoria al servicio de “su verdadero objetivo”, que resumió en la expresión “nunca más”. En la misma línea, Miquel Noguer, presidente de la Diputació de Girona, sostuvo que la recuperación del espacio ayuda a dignificar un patrimonio a menudo desconocido y a darle una función cultural y territorial.
La actuación incorpora además una pieza central de lectura del entorno. La arquitecta Adela Geli Anticó firma una obra de hormigón que recrea la topografía local y permite interpretar visualmente cómo se distribuía el sistema defensivo desde este punto de Garriguella.
Cada fortificación aparece identificada con una iconografía propia según su función militar. El conjunto se ha resuelto con resina fotoluminiscente, de manera que el trazado de los búnqueres también puede leerse de noche desde el balcón musealizado.
La inauguración coincide con una segunda fase ya en marcha junto al nuevo espacio. Uno de los búnqueres situados al lado del mirador está en proceso de rehabilitación y, cuando terminen los trabajos, pasará a integrarse en el recorrido y en el conjunto museográfico.