Las motos y los ciclomotores concentran el 41% de los accidentes con muertos y heridos graves en la red viaria de Girona analizada entre 2022 y 2024 por el RACC y el Servei Català de Trànsit. En los siniestros mortales, su peso también es alto, con presencia en el 40% de los casos.
El dato contrasta con su volumen real de circulación. Los vehículos de dos ruedas representan solo el 2,1% de la movilidad global por carretera, una distancia que ha llevado a Ramon Lamiel, director del Servei Català de Trànsit, a admitir en Girona que “si nos preocupa algún vehículo y algún colectivo en estos momentos, es la moto”.
La mitad de los siniestros de moto se concentra en 249 kilómetros
El estudio sitúa además una fuerte concentración territorial del riesgo. El 50% de los siniestros graves y mortales con motos en la red iRAP de las comarcas de Girona se acumula en solo el 20,5% de la longitud analizada, unos 249 kilómetros.
El tramo con más accidentes es la B-682 y GI-682 entre Malgrat de Mar y el enlace con la C-63 a Lloret de Mar. A ese corredor se suman la C-152 entre la Vall d'en Bas y Olot, la GI-641 entre Torroella de Montgrí y l'Estartit y la N-260 entre Llançà y Figueres.
También aparecen entre los puntos con alta concentración de accidentes la C-63 entre Lloret de Mar y Vidreres, la C-31 en l'Alt Empordà, varios tramos de la C-65 en el Gironès y la GI-673 y GI-674 entre Caldes de Malavella y Llagostera. Siete de los diez tramos con más accidentes ya figuraban en el estudio anterior.
Trànsit atribuye el repunte al cambio de movilidad tras las lluvias
Lamiel sostuvo que la evolución de 2026 mantiene una pauta conocida. Hasta la fecha, Catalunya registra 21 víctimas mortales de moto, la misma cifra que en 2025 y muy próxima a las 20 de 2019, dentro de una tendencia anual que suele cerrar con entre 40 y 50 motoristas muertos.
Durante su intervención, el director del Servei Català de Trànsit explicó que las lluvias del primer trimestre contuvieron la movilidad en moto. Después, con la mejora del tiempo, llegó una “descompresión de movilidad con moto” que, en sus palabras, ha agravado la siniestralidad, especialmente tras un mayo “muy malo” en Catalunya.
"Si nos preocupa algún vehículo y algún colectivo en estos momentos, es la moto" - Ramon Lamiel, director del Servei Català de Trànsit
Lamiel añadió que hace falta “un toque de atención específico y especial” para este colectivo. El foco no se limita a los hábitos de conducción, sino también a la respuesta de la red viaria en los tramos donde los accidentes se repiten.
Las marcas de trazada alcanzan un 65% de cumplimiento
Trànsit ha empezado a probar marcas pintadas en la calzada para indicar la trazada del motorista y facilitar el paso por curva. Una de las carreteras elegidas para el ensayo está situada entre el Ripollès y la Cerdanya, dos comarcas con porcentajes altos de tramos de riesgo elevado.
Según los datos preliminares del organismo, el 65% de los vehículos de dos ruedas respeta ya las marcas pintadas en la carretera. Lamiel defendió que estas señales buscan reducir las salidas de vía por velocidad inadecuada en curva y también los choques frontales o frontolaterales por invasión parcial del carril contrario.
El director del Servei Català de Trànsit resumió el planteamiento con una idea concreta. “La voluntad es extenderlo”, afirmó, después de subrayar que la infraestructura puede ayudar a convertir los diagnósticos del mapa iRAP en actuaciones sobre los tramos con más accidentalidad de moto en Girona y en el resto de Catalunya.